Morgan Stanley ve SpaceX barata, pero fondos no la compran
María González · Mercados Financieros · 2026-10-05
Jonas mantiene precio objetivo de $300 y argumenta que ajustada por crecimiento cotiza 40% bajo la mediana de mega-caps. Pero en una sala con 40 institucionales, ninguno dijo tenerla.
SpaceX cerró el viernes 2 de octubre en $158,96, con un rebote del 7,35% en la sesión. Morgan Stanley mantiene su calificación de sobreponderar y un precio objetivo de $300 —un alza potencial del 89% desde el cierre—, argumentando que la acción cotiza «inusualmente barata» cuando se ajusta por crecimiento. Pero hay un problema: cuando el analista Adam Jonas preguntó la semana pasada en una sala con 40 clientes institucionales quién tenía posiciones en SPCX, ninguna mano se levantó.
La anécdota resume el dilema de SpaceX cuatro meses después de su IPO más volátil de la historia: los analistas la recomiendan, los fundamentales mejoran y el consenso marca objetivos ambiciosos. Pero los gestores de fondos no compran.
Cara en headline, barata con ajuste de crecimiento
Jonas reconoce que las métricas brutas no favorecen a SpaceX. La empresa cotiza a aproximadamente 30 veces el <abbr title="Valor de empresa sobre beneficio operativo estimado para 2028">EV/EBIT</abbr> proyectado para 2028, frente a unas 16 veces en otras mega-caps habilitadoras de IA. Desde ese ángulo, parece cara.
El giro llega al ajustar por crecimiento. SpaceX cotiza a 0,3 veces EV/EBIT/Growth para 2028, aproximadamente 40% por debajo de la mediana de 0,5 veces entre las mayores tecnológicas. Incluso al precio objetivo de $300 de Morgan Stanley, la métrica subiría solo a 0,6 veces, en línea con Amazon y por debajo de Alphabet y Meta.

Por qué los institucionales no entran
Morgan Stanley atribuye la baja adopción a la complejidad del modelo de negocio. SpaceX opera en lanzamientos espaciales, internet satelital con Starlink, infraestructura para <abbr title="Inteligencia artificial">IA</abbr> y contratos de defensa. Analizar cada segmento por separado no captura las sinergias. Según Jonas, «no muchas personas son dueñas de SpaceX» precisamente porque requiere comprender «múltiples negocios interconectados».
Esa barrera conceptual contrasta con la mejora operativa verificada. En el segundo trimestre de 2026, SpaceX casi duplicó sus ingresos interanuales a $7.800 millones, superando proyecciones. El <abbr title="Beneficio antes de intereses, impuestos, depreciación y amortización, ajustado">EBITDA ajustado</abbr> se disparó 191% a $3.500 millones, mientras la pérdida neta cayó a $541 millones desde aproximadamente $1.000 millones un año atrás. El segmento de IA solo aportó $2.600 millones en ingresos, con un crecimiento interanual del 247%.
- Ingresos Q2 2026: $7.800M, casi el doble interanual
- EBITDA ajustado: $3.500M (+191% interanual)
- Pérdida neta: $541M, mejora desde $1.000M hace un año
- Segmento IA: $2.600M en ingresos (+247% interanual)
Los números muestran tracción real. Aun así, la acción cotiza 30% por debajo de su máximo post-IPO —alrededor de $227 en la primera semana de trading en junio— y se ha mantenido aproximadamente plana en lo que va de 2026 tras la extrema volatilidad inicial.
Consenso optimista, propiedad esquiva
SpaceX tiene cobertura de 33 analistas, con un precio objetivo promedio a 12 meses de $235,10 —un alza potencial del 48% desde el cierre del viernes—. El objetivo de Morgan Stanley de $300 está un 28% por encima de ese consenso. Oppenheimer, con un target de $280, argumenta que SpaceX podría convertirse en la mayor compañía de IA del mundo.
Pero las recomendaciones no se han traducido en adopción. La investigación de Morgan Stanley incluye un caso alcista de $600 y un caso bajista de $75, reflejando la amplitud de escenarios. Jonas señala que los próximos meses ofrecen una «oportunidad única» para comprar antes del lanzamiento de Starship Flight 15, tras el vuelo orbital exitoso de Flight 14.
El catalizador técnico apunta a que ese evento podría ayudar a los inversores a valorar el papel de SpaceX en resolver «cuellos de botella críticos en poder y fabricación de chips» —una referencia a la infraestructura necesaria para escalar IA—. Hasta ahora, ese argumento no ha convencido a los fondos.
Continuidad desde la IPO
Cuando SpaceX salió a bolsa el 12 de junio a $135 por acción con una valuación de $1,77 billones, Morningstar recomendó evitarla, argumentando que debería valer $780.000 millones —un 55% menos—. La volatilidad de la primera semana fue extrema: el stock alcanzó un máximo intraday de $225,64 el 16 de junio (quinto día de trading) antes de retroceder, cerrando la semana un 37% por encima del precio de IPO.
Cuatro meses después, el precio ha subido 18% desde el IPO, pero sigue 30% por debajo del máximo de la primera semana. La mejora operativa es verificable: los ingresos suben, las pérdidas se reducen y segmentos como IA muestran crecimiento acelerado. Morgan Stanley sostiene que el mercado no valora esos avances porque pocos gestores entienden el conjunto.
La brecha entre análisis y acción persiste. Jonas ha repetido su tesis en múltiples presentaciones a clientes sin conseguir tracción visible en la propiedad institucional. Si Starship Flight 15 cumple expectativas técnicas, la prueba será si eso basta para cerrar esa brecha o si la complejidad del modelo sigue siendo una barrera más fuerte que los fundamentales.