Treasury a 10 años rebota tras tocar máximo de 24 años

Andrés Valcárcel · Mercados Financieros · 2026-10-02

Los bonos del Tesoro retrocedieron el jueves tras tocar máximos de 24 años, pero las probabilidades de la Fed bajan y la deuda sigue en niveles récord. El debate: alivio real o pausa antes de otra ola.

El Treasury a 10 años tocó 5,344% en la sesión del jueves 1 de octubre, su nivel más alto desde 2007, antes de retroceder y cerrar en 5,24% (-5 puntos básicos desde el miércoles). El bono a 30 años alcanzó 5,693% intradía —máximo en 24 años— y terminó en 5,61% (-2,9 pb). La pregunta que recorre las mesas de trading: ¿es un techo o una tregua antes de otra embestida?

El rebote coincidió con la subida del S&P 500 en la primera sesión de octubre, que recuperó pérdidas matutinas cuando los <abbr title="Rentabilidad que paga un bono hasta su vencimiento">yields</abbr> se alejaron de los máximos. Pero el alivio llega después de un trimestre brutal: el índice Bloomberg de bonos globales cayó 2,1% desde junio, su peor trimestre desde 2024.

Europa amplificó la volatilidad

El gilt británico a 10 años saltó hasta 5,53% durante la sesión del jueves antes de ceder terreno y cerrar en 5,37%. En Francia, el CAC 40 cayó 1,5% y el FTSE 100 de Londres perdió 1,6% por las oscilaciones en deuda soberana. Las pérdidas fueron más agudas al otro lado del Atlántico, donde los yields subieron de forma significativa durante la noche europea.

Francia prepara un presupuesto que busca cerrar su <abbr title="Diferencia entre ingresos y gastos del gobierno en un periodo">déficit</abbr> con ventas de bonos récord, pese a que su ratio deuda-PIB sigue en alza. La dimensión del problema es global: Nigel Green, CEO de deVere Group, lo resumió así: «Todos los principales mercados de bonos están sintiendo la presión a la vez».

Treasury a 10 años rebota tras tocar máximo de 24 años

Las probabilidades de la Fed cambian de un día para otro

El mercado de futuros precisa ahora una probabilidad del 26% de que la Fed suba tipos en su reunión de octubre, según datos de CME Group FedWatch del jueves. Hace una semana esa cifra era del 69%. Para diciembre, la probabilidad de un incremento de 25 puntos básicos se mantiene en 62%.

El giro refleja dos fuerzas en pugna: datos de actividad fuertes (PMIs sólidos, petróleo cotizando alrededor de $97) que elevan la presión inflacionaria, frente a yields tan altos que podrían frenar la economía por sí solos sin necesidad de nuevas subidas de tasas del FOMC.

Comprar barato o atrapar un cuchillo cayendo

Mark Malek, CIO de Siebert Financial, describió el dilema: yields por encima del 5% son «double-edged». Los tenedores existentes absorbieron caídas de precio dolorosas, pero el capital nuevo puede ahora bloquear rentabilidades no disponibles en dos décadas. Oxford Economics enmarca el episodio como parte de un proceso de renormalización desde la era de tasas negativas y <abbr title="Quantitative Easing, compra masiva de bonos por el banco central">QE</abbr> de los años 2010.

La diferencia entre oportunidad y trampa depende de si la inflación ya llegó a su pico o si los aranceles, el cierre de Ormuz y los déficits fiscales mantienen la presión. El jueves ofreció un respiro; no una respuesta. La reunión de la Fed del 27 y 28 de octubre dirá si el mercado reprecía de nuevo o si el rebote tiene piernas.