Wall Street ignora rentabilidad de bonos en máximos de 2002 y compra tech
María González · Mercados Financieros · 2026-10-01
El Treasury a 10 años tocó 5.33% este jueves, su nivel más alto en 24 años. Los índices respondieron subiendo, con el Nasdaq liderando. La IA reescribe las reglas.
El rendimiento del <abbr title="Bono del Tesoro de Estados Unidos a diez años, referencia para hipotecas y préstamos">Treasury a 10 años</abbr> alcanzó 5.33% en intradiaria este jueves 1 de octubre, marcando su máximo desde 2002 y superando el pico de 2007. La lógica diría que Wall Street debería caer. Ocurrió lo contrario: el S&P 500 cotiza con una ganancia del 0.20%, el Nasdaq sube 0.36% y el Dow Jones opera prácticamente plano con -0.05% a media sesión.
La paradoja tiene nombre: inteligencia artificial. Los resultados de Micron, reportados el miércoles 30 de septiembre, actúan como catalizador de una compra selectiva en tech que ignora la presión de tasas. Mientras el mercado ancho sufre, el segmento AI-heavy sostiene valuaciones.
De 5.12% a 5.33% en siete días
Hace exactamente una semana, el bono a 10 años perforaba 5.12% y el Nasdaq caía 1.1% en una sola sesión. El miércoles 30 de septiembre cerró en 5.29% según Trading Economics; este jueves escaló otros 4 puntos básicos hasta el 5.33%, tocando incluso 5.362% en el máximo intradiario según Bloomberg.
La diferencia con hace una semana no es solo la velocidad del movimiento, sino la respuesta del mercado. El 24 de septiembre, tech, <abbr title="Sector inmobiliario cotizado en bolsa">real estate</abbr> y <abbr title="Empresas de pequeña capitalización">small caps</abbr> perdieron atractivo cuando la tasa libre de riesgo comenzó a competir de verdad. Este jueves, solo el Dow cede terreno; el Nasdaq lidera al alza.

Micron: el termómetro de la demanda AI
Micron Technology reportó el martes pasado su año fiscal 2026 completo: ingresos de $133.2 mil millones, un aumento del 256% interanual, con un <abbr title="Beneficio por acción">EPS</abbr> diluido de $75.52 (+811% YoY). El cuarto trimestre cerró con un <abbr title="Margen bruto: porcentaje de ingresos que queda tras restar el costo directo de producción">margen bruto</abbr> del 87%, 210 puntos básicos por encima del trimestre anterior.
La acción cotiza este jueves con una caída leve tras el rally post-earnings del miércoles. El motivo: la guía para el primer trimestre del año fiscal 2027 anticipa un margen bruto del 86.25%, ligeramente por debajo del 87% reportado en Q4. Aun así, el mercado lee la cifra como expansión sostenida, no como compresión estructural.
- FY2026 completo: ingresos $133.2B (+256% YoY), EPS $75.52 (+811%).
- Q4 FY2026: margen bruto 87% (+210 puntos básicos secuenciales).
- Guía Q1 FY2027: ingresos $61.5B ±$1.5B; margen bruto 86.25%; EPS ajustado $38.15 ±$1.00.
El CEO Sanjay Mehrotra calificó los resultados como «excepcionales» en la llamada con analistas, destacando la demanda «sin precedentes» de memoria HBM para centros de datos AI. Esa narrativa es la que sostiene la compra de tech pese a yields en máximos de 24 años.
«Es IA o nada»
Steve Sosnick, estratega jefe de Interactive Brokers, resume la divergencia con cuatro palabras: «es IA o nada». Mientras el Dow encadenaba tres sesiones en rojo hasta el martes pasado por la presión de yields, el Nasdaq subió impulsado por nombres vinculados a inteligencia artificial.
Este jueves, Nvidia cotiza con una ganancia del 0.83% en $230.28; Microsoft suma 1.17% hasta $518.88; IBM lidera con un salto del 5.29% a $231.57. El dato de IBM responde a noticias propias, pero el resto del sector tech sostiene sin catalizador individual más allá del efecto Micron.

El contexto que falta: inflación y deuda
El miércoles 30 de septiembre se publicó el índice de inflación <abbr title="Personal Consumption Expenditures: medida de inflación preferida por la Fed">PCE</abbr> core: 3.0%, por debajo del 3.3% esperado. Kyle Rodda, analista sénior de Capital.com, señaló que la reacción fue «principalmente técnica», dejando al mercado en «mayor incertidumbre que antes». La cifra más baja de lo esperado no tradujo en alivio para los bonos; el yield siguió escalando.
El motivo estructural está documentado: la deuda nacional de EE.UU. se acerca a los $40 billones y el gasto en intereses alcanzó $1.4 billones en el último año fiscal. Mientras el déficit permanezca por encima del 6% del PIB, la oferta de bonos del Tesoro seguirá superando la demanda estructural, empujando yields al alza independientemente de los datos de inflación puntuales.
El bono a 30 años cotiza en 5.34% este jueves, prácticamente al mismo nivel que el 10Y. Esa curva aplanada refleja expectativas de tipos altos sostenidos, no un ciclo de recortes inminente.
Qué significa para el mercado ancho
La divergencia entre el Nasdaq y el Dow no es cosmética. El Dow perdió terreno tanto en el mes de septiembre como en el trimestre completo, mientras el Nasdaq subió. Los sectores defensivos, financieros tradicionales y small caps enfrentan un entorno en el que la tasa libre de riesgo paga más del 5% sin volatilidad. ¿Para qué asumir riesgo si el Treasury ofrece retorno garantizado?
La respuesta del mercado AI-heavy es clara: porque el crecimiento proyectado de ingresos en memoria, chips y servicios cloud justifica pagar múltiplos elevados hoy. Micron es el ejemplo: un margen bruto del 87% y guía de crecimiento sostenido para 2027 convierten el 5.33% del bono en ruido de fondo, no en variable decisiva.
El problema táctico es que esa lógica no se extiende al mercado ancho. Quien no tenga exposición directa o indirecta a la narrativa AI enfrenta un entorno en el que la renta fija vuelve a competir. La última vez que el Treasury a 10 años cotizó por encima del 5% fue en 2007; lo que vino después no necesita explicación. Esta vez, el contexto es distinto: no hay burbuja inmobiliaria, la economía crece y la Fed no está subiendo tipos de forma activa. Pero el nivel de yields sigue siendo un techo para valuaciones fuera de tech.