Alza de tasas salta de 12% a 38% en 48 horas

Andrés Valcárcel · Política Monetaria · 2026-07-26

El mercado de futuros duplicó las apuestas a subida de tipos antes de la reunión del 28-29 de julio. El Brent sobre $100 borró tres semanas de narrativa de pausa tras el CPI de junio.

La reunión de la Reserva Federal del 28 y 29 de julio dejó de ser una pausa rutinaria. Los futuros de tipos asignan ahora 38% de probabilidad a una suba de 25 puntos base, según datos de CME FedWatch al cierre del viernes. El martes pasado esa cifra era 12%. En 48 horas, el mercado reescribió el escenario por completo.

El detonante fue el petróleo. El Brent cerró el jueves a 86,99 dólares por barril, un salto de 7% tras los ataques de rebeldes Houthis respaldados por Irán a dos petroleros saudíes en el Mar Rojo. Durante la sesión tocó 102 dólares, el nivel más alto desde finales de mayo. El crudo estadounidense subió 6,2% a 84,38 dólares, máximo desde el 4 de junio.

Alza de tasas salta de 12% a 38% en 48 horas

De pausa segura a moneda al aire en dos semanas

El martes 14 de julio la Oficina de Estadísticas Laborales publicó el CPI de junio. La cifra mensual cayó 0,4%, el mayor declive desde abril de 2020, y dejó la tasa anual en 3,5% frente al 4,2% de mayo. El consenso esperaba 3,8%. La inflación núcleo, que excluye alimentos y energía, marcó 2,6% anual contra 2,9% previo.

Con esos números, el mercado de bonos asumió pausa. La probabilidad de mantener tipos en el rango 3,5%–3,75% rozaba el 88% a mediados de mes. El argumento era simple: inflación enfriándose, mercado laboral estable, espacio para esperar. Tres días después de los datos, la narrativa seguía intacta.

Pero el jueves 23 cambió todo. Los ataques en el Mar Rojo dispararon el Brent y el mercado empezó a recalcular. Si el petróleo se sostiene sobre 100 dólares, el progreso de junio en precios al consumidor se evapora. Y la Fed tiene cinco años de inflación por encima del objetivo sin resolver.

Warsh sin brújula y un comité dividido

Kevin Warsh, presidente desde mayo, eliminó la forward guidance que la Fed usó durante años. Ya no hay señales adelantadas sobre la próxima decisión. Esa ausencia de guía amplifica el impacto de cada dato nuevo: un movimiento en energía se traduce directo en volatilidad de expectativas porque el comité no ancló ninguna dirección previa.

Alza de tasas salta de 12% a 38% en 48 horas

Las actas de la última reunión del 16 y 17 de junio mostraron que 9 de 18 miembros del FOMC esperan al menos una alza de tipos antes de que termine 2026. La mediana de proyecciones para fin de año se ubicó en 3,8%, 40 puntos base por encima de la estimación de marzo. Eso implica dos movimientos de 25 puntos durante el segundo semestre si se cumple el escenario central.

El problema es que el escenario central está bajo presión cruzada. Christopher Waller, gobernador de la Fed, dijo el 6 de julio que el balance de riesgos «se inclina más hacia inflación alta que hacia debilidad laboral». Lisa Cook, también gobernadora, puso el foco en la tasa de 3,7% que sigue muy por encima del objetivo de 2%. Ambos comentarios alimentaron el tono restrictivo antes de que el petróleo volviera a complicar las cuentas.

Aranceles y tensión geopolítica en la mezcla

El viernes 24 de julio la administración Trump publicó nuevos aranceles de 10% a 12,5% contra 60 países por prácticas de trabajo forzado. La medida abre otro frente inflacionario justo cuando el comité debe decidir si la dinámica de precios está bajo control o si necesita más restricción.

La escalada con Irán ya había elevado el riesgo geopolítico. Los Houthis anunciaron bloqueo naval tras los ataques del jueves y el mercado descuenta que el Brent puede sostenerse en la zona de 100 dólares si la tensión no cede. Eso presiona directamente PCE energético, que la Fed monitorea de cerca aunque use el núcleo como ancla de decisiones.

El PCE de mayo, publicado a mediados de junio, marcó 4,1% anual con núcleo en 3,4%. Ambos muy lejos del 2%. Si el componente energético vuelve a acelerar en julio y agosto, el argumento técnico para mantener tipos se debilita aunque el resto de la economía se enfríe.

Qué mira el mercado ahora

Los 62% de probabilidad asignados a pausa muestran que el escenario base sigue siendo no mover. Pero la distancia con el 38% de alza es la más estrecha desde que Warsh asumió. En términos prácticos, el mercado de futuros de Fed Funds está precintando dos resultados posibles con odds casi parejas para un evento a 72 horas.

Si el Brent se mantiene sobre 100 dólares hasta el miércoles, la presión para subir crece. Si retrocede o si Warsh decide que el dato de junio tiene más peso que un spike de dos días en energía, la pausa gana. La ausencia de señales previas del presidente convierte cada sesión de futuros en ajuste puro de expectativas sin ancla institucional.

El anuncio llega el miércoles 29 de julio a las 14:00 hora del este. Hasta entonces, cualquier movimiento adicional en petróleo o en comentarios de miembros del comité puede seguir moviendo las probabilidades. William English resume bien el dilema: pueden argumentar ambos lados, y eso deja al mercado sin convicción clara sobre qué hará el FOMC cuando se cierre la sala el martes por la noche.