Ocho reuniones anuales del FOMC bajo revisión tras propuesta de Warsh
Andrés Valcárcel · Política Monetaria · 2026-08-01
El presidente de la Fed planteó reducir la frecuencia de encuentros regulares del comité de política monetaria en la reunión de esta semana. Sería el cambio operativo más profundo en la institución desde principios de los 80.
Kevin Warsh planteó reducir el número de reuniones regulares del FOMC durante el encuentro del 28 y 29 de julio, según reportó el New York Times el viernes. Un vocero de la Reserva Federal rechazó hacer comentarios sobre la propuesta.
Si se adopta, la medida rompería casi medio siglo de práctica. El comité de 12 miembros se reúne ocho veces al año desde 1981, cuando los mercados atravesaban una ola de estrés que llevó a la Fed a institucionalizar esa frecuencia. Warsh llegó a la presidencia en junio con un mandato de «cambio de régimen»; este sería su movimiento operativo más consecuente hasta ahora.
Mínimo legal y margen de maniobra
El estatuto de la Fed establece un mínimo de cuatro reuniones anuales. Warsh dejó clara su posición en la audiencia de confirmación ante el Senado en abril: «Cuatro no es suficiente. Entonces tener más reuniones que eso es apropiado». No obstante, añadió que aún no había comenzado a analizar los calendarios para 2027 en adelante.
La Fed ya tiene programadas reuniones para lo que resta de 2026 en septiembre, octubre y diciembre, además del calendario completo de 2027. Cada fecha es provisional hasta confirmarse en la reunión anterior, lo que deja espacio técnico para ajustar la agenda sin romper compromisos inmediatos.

Crítica a la comunicación y las transcripciones
Warsh ha insistido públicamente en que las comunicaciones de la Fed han llevado a errores de política y han puesto a la institución más al centro de las decisiones del mercado de lo que debería. En su audiencia de abril, cuando se le preguntó sobre la frecuencia de reuniones, respondió: «Los presidentes de la Fed y otros miembros del FOMC hablan con bastante frecuencia».
También criticó la práctica de grabar y transcribir las sesiones completas de dos días del FOMC, argumentando que eso disminuye el desacuerdo. Warsh favoreció en su momento «reuniones más desordenadas» donde los responsables pudieran tener «una buena pelea familiar». Menos encuentros formales podrían alinearse con esa visión: concentrar debates sustanciales en sesiones más espaciadas en vez de ritualizar decisiones cada seis semanas.
Timing político y reacción del mercado
La propuesta llega en un momento de fricción creciente. El mercado de bonos reaccionó con fuerza tras la reunión del miércoles 29: el rendimiento a 30 años tocó su nivel más alto desde 2007. Las acciones aceleraron pérdidas ese mismo día; el Dow cerró 1.100 puntos más bajo, su peor sesión en más de un año.
- S&P 500: -1,5% al cierre del miércoles 29 de julio
- Nasdaq Composite: -1,7% al cierre
- Dow Jones: caída de 1.153 puntos (-2,2%) al cierre
El presidente Trump volvió a presionar públicamente, declarando que Warsh quisiera ver tasas de interés más bajas pero que lo bloquea «una junta política» que quiere mantener las tasas altas. El comité votó 9-3 para mantener las tasas estables en la reunión de esta semana, evidenciando la división interna que Trump señala.

Menos reuniones, ¿menos guía?
Warsh ya recortó el comunicado oficial del FOMC un 57% en su primera reunión como presidente, pasando de más de 300 palabras a 130 y eliminando la frase clave sobre el sesgo de flexibilización. Reducir el número de reuniones profundizaría esa línea: menos oportunidades para que el mercado extraiga señales, menos presión para artular una narrativa cada mes y medio.
Los inversores han criticado el intento de Warsh de limitar la forward guidance, pero la lógica interna es consistente. Si la Fed habla demasiado y genera dependencia del mercado hacia sus palabras, espaciar las reuniones formales podría ser una forma de forzar al mercado a valuar el riesgo con menos muletas institucionales.
Warsh lleva aproximadamente dos meses al frente de la institución. Ha prometido transformación; esta propuesta encaja en esa promesa. Pero el mercado de bonos ya dejó claro el miércoles que no compra el mensaje sin datos que lo respalden. Reducir reuniones sin control sobre la inflación puede leerse como repliegue institucional en el peor momento posible.
La Fed tiene programado publicar las minutas de la reunión de julio en las próximas semanas. Ahí quedará registrado si la propuesta generó debate formal o si fue un tanteo preliminar. Mientras tanto, el calendario provisional de 2027 sigue en pie con ocho fechas. Si Warsh actúa, lo sabremos antes de que termine el año.