Probabilidad de alza cae a 2,6%: el petróleo eliminó la incertidumbre de Warsh

Andrés Valcárcel · Política Monetaria · 2026-07-28

El mercado pasó de apostar 34,7% a subida hace una semana a casi descartarla por completo. La caída del crudo el lunes borró el escenario hawkish y dejó la reunión de mañana sin suspenso.

La Fed decide mañana miércoles a las 14:00 ET si mantiene o sube tasas, pero el mercado ya emitió su veredicto. Las probabilidades de alza colapsaron a 2,6% según el CME FedWatch del martes 28 de julio, tras cerrar en 34,7% apenas una semana atrás. La caída del petróleo el lunes —como ya publicamos, un 8,68% en una sesión— despejó el principal argumento inflacionario y dejó a Kevin Warsh sin el gatillo que alimentaba las apuestas de sorpresa.

El giro fue brutal. Hace diez días las probabilidades de alza rondaban el 12%; el viernes 24 de julio, con el Brent rozando los $100 por el embargo de los hutíes a Arabia Saudita, el mercado triplicó esa apuesta. Para el lunes 27, la probabilidad de hold había caído a 65,7%. Veinticuatro horas después, con el crudo estabilizado en torno a $97, la expectativa de pausa saltó a 97,4%.

El petróleo dictó el guion que Warsh no quiso escribir

Warsh llegó a la Fed en mayo prometiendo menos forward guidance. Quería devolver opacidad a la institución, forzar al mercado a interpretar datos en vez de seguir pistas verbales. Pero el petróleo le arrebató esa herramienta: cuando el Brent amenazó con superar los $100 por la guerra con Irán y el cierre del estrecho de Bab Al Mandeb, los traders reaccionaron mecánicamente. Petróleo arriba, inflación arriba, tasas arriba. El viernes pasado esa lógica empujó las apuestas de alza hasta 34,7%, un máximo no visto desde la reunión de junio.

El lunes el mercado petrolero corrigió. Las razones importan menos que la consecuencia: el principal riesgo inflacionario a corto plazo se enfrió y las probabilidades de sorpresa hawkish se evaporaron. Nigel Green, CEO de deVere Group, había advertido el 23 de julio que «la Fed encontrará más difícil defender la pausa de lo que parecía hace semanas». Cinco días después esa dificultad desapareció.

Probabilidad de alza cae a 2,6%: el petróleo eliminó la incertidumbre de Warsh

Nueve votos hawkish siguen en la mesa pero sin munición inmediata

La postura interna de la Fed no cambió. En la reunión de junio, nueve de dieciocho miembros del FOMC proyectaron al menos una alza en 2026, un giro dramático respecto a las expectativas de recortes que dominaban el consenso tres meses antes. Warsh dejó claro su sesgo en su testimonio del 14 de julio: «Los miembros de nuestro Comité no tienen tolerancia para una inflación persistentemente elevada». Depriorizó el empleo, enfatizó estabilidad de precios. El mensaje fue hawkish sin ambigüedad.

Pero la inflación de junio cerró en 3,5% anual, 150 puntos base por encima del objetivo del 2%, y sin el empuje del petróleo sobre $100 el argumento para subir mañana se debilita. La Fed ha mantenido el rango en 3,50%–3,75% desde diciembre de 2025. Sería la quinta pausa consecutiva si confirma hold mañana, pese a que la inflación sigue el doble del mandato y nueve miembros quieren endurecer antes de fin de año.

Septiembre recupera protagonismo

Con julio resuelto antes de empezar, el foco migra a septiembre. Según datos del CME de la semana pasada, las expectativas de alza en la reunión de septiembre alcanzaban 82%. Ese dato es previo al colapso de las apuestas de julio; es probable que también se haya moderado. Pero la dirección de Warsh está clara: si la inflación no baja de forma sostenida y el petróleo vuelve a presionar, el alza llegará.

El Banco de la Reserva Federal de Dallas publicó en mayo un escenario optimista sobre el impacto de la guerra con Irán: si el cierre del estrecho de Hormuz dura un trimestre, la inflación PCE titular subiría 0,6 puntos porcentuales en 2026 y el core 0,2 pb. Ese escenario optimista ya incorpora presión suficiente para justificar al menos una alza antes de diciembre. Con la inflación en 3,5% y nueve votos a favor de endurecer, Warsh tiene margen político interno para moverse.

Probabilidad de alza cae a 2,6%: el petróleo eliminó la incertidumbre de Warsh

La conferencia de prensa de mañana a las 14:30 ET será la única oportunidad de repricing antes de septiembre. Sin dot plot ni proyecciones económicas actualizadas, el mercado dependerá exclusivamente del tono de Warsh. Si mantiene el mensaje hawkish de junio y julio, las probabilidades de alza para septiembre volverán a subir. Si suaviza el discurso ante la caída del petróleo, el mercado lo leerá como pausa extendida. La última vez que Warsh habló en conferencia, reescribió el consenso para todo el año. Mañana tiene una segunda oportunidad.