Warsh abre la puerta a alzas pero el NFP llega en horas con poder de veto

Patricia López · Política Monetaria · 2026-08-07

El presidente de la Fed dijo ayer que subiría tasas en septiembre si la inflación persiste. El dato de empleo que se publica hoy a las 08:30 ET puede reescribir las probabilidades.

El mercado de bonos aguarda el NFP de julio, que se publica hoy viernes a las 08:30 ET, cinco semanas antes de que la Fed decida si sube tasas en la reunión de septiembre. La probabilidad de un alza de 25 puntos básicos el 15-16 de septiembre se ubica en 56,7% según el CME FedWatch, dato del miércoles que podría recalibrarse en cuestión de horas.

El timing no es casual. Kevin Warsh, presidente de la Fed, declaró ayer al Financial Times que está preparado para respaldar una alza si los datos de inflación que vencen en las próximas semanas llegan por encima de expectativas. El mercado reaccionó: el bono a 2 años cerró el jueves en 4,22% (+4 puntos básicos) y el 10 años en 4,64% (+2 pb), en una sesión donde los yields largos extendieron su racha alcista.

Un dato débil podría enfriar el sesgo hawkish

El consenso proyecta 80.000 empleos nuevos para julio, frente a los 57.000 de junio —el registro más bajo en cuatro meses—. Si el dato decepciona de nuevo, la narrativa de debilidad laboral ganaría peso y podría reducir la presión sobre la Fed para subir tasas, incluso con la inflación lejos del objetivo. La tasa de desempleo se espera sin cambios en 4,2%; los salarios promedio interanuales en 3,5%.

Warsh abre la puerta a alzas pero el NFP llega en horas con poder de veto

La probabilidad de alza subió 2,3 puntos porcentuales en un solo día tras las declaraciones de Warsh, pasando de 54,4% a 56,7%. Es un sesgo apenas por encima del 50-50: el mercado está dividido. El dato de hoy puede inclinar la balanza o mantener la incertidumbre hasta la siguiente tanda de cifras.

Cinco datos en 19 días para calibrar septiembre

El NFP es el primero de una serie de indicadores que Warsh mencionó como definitorios. El CPI de julio se publica el 12 de agosto, el PPI el 13 de agosto, y el PCE —medida de inflación preferida por la Fed— el 26 de agosto. El último dato de PCE núcleo fue 3,3% en junio, todavía un punto porcentual por encima del objetivo del 2%.

Warsh no está solo en el sesgo restrictivo. Lisa Cook, gobernadora de la Fed, declaró que respaldaría tasas más altas si la inflación no se enfría. En la reunión del 29 de julio, tres funcionarios votaron en contra de mantener la tasa en el rango 3,50%-3,75%, exigiendo alzas graduales desde septiembre para evitar un ciclo agresivo después.

Warsh abre la puerta a alzas pero el NFP llega en horas con poder de veto

El FOMC de junio mostró que nueve de los 18 miembros votantes —exactamente la mitad— proyectan una alza de tasas antes de fin de año. La inflación PCE headline alcanzó 3,7% en junio, muy por encima del objetivo. El contraste es claro: datos de empleo que se debilitan mientras la inflación se mantiene elevada, un escenario que complica el diagnóstico y divide al propio comité.

Si el NFP sorprende al alza con un número cercano o superior a 100.000, el mercado podría elevar rápidamente la probabilidad de alza en septiembre por encima del 60%. Si decepciona cerca de los niveles de junio, la narrativa cambia: los yields podrían recortar parte de las ganancias recientes y la Fed tendría margen para esperar más datos antes de moverse. La ventana se cierra en cinco semanas.