OpenAI promete pagar la factura eléctrica de sus centros propios tras el rechazo en las urnas

· Energía y Clima ·

La firma de Sam Altman promete pagar infraestructura y costos de energía en sus centros de datos. El anuncio llega dos días después de que los votantes bloquearan 40 de 41 medidas sobre nueva capacidad de IA.

OpenAI anunció este jueves que asumirá todos los costos de electricidad e infraestructura de sus centros de datos, dos días después de que los votantes estadounidenses rechazaran de forma masiva la expansión acelerada de capacidad para inteligencia artificial. La firma de Sam Altman publicó una serie de compromisos que incluyen transparencia en la construcción, consulta con comunidades locales y la eliminación de acuerdos de confidencialidad con funcionarios públicos al negociar nuevos proyectos.

La cronología no es casual. El martes los votantes bloquearon iniciativas favorables a centros de datos en 40 de las 41 contiendas estatales, con márgenes superiores al 70% en varios casos. Una encuesta de Quinnipiac confirmó que el 73% de votantes registrados se opone a que un centro de datos de IA opere en su comunidad. OpenAI esperó solo 48 horas para cambiar el discurso.

OpenAI promete pagar la factura eléctrica de sus centros propios tras el rechazo en las urnas

Qué promete ahora

Los compromisos aplican únicamente a centros de datos que OpenAI posee y opera, y establecen tres líneas claras:

John McCarrick, jefe de política energética de OpenAI, dijo que la iniciativa refleja un cambio en el pensamiento de la industria, mejoras tecnológicas y retroalimentación de la comunidad. La declaración omite el contexto: hasta esta semana, OpenAI y otras firmas de IA buscaban que las tarifas locales subsidiaran parte de la infraestructura eléctrica necesaria para sus operaciones.

El programa paralelo que ya estaba en marcha

Dos días antes de las elecciones, OpenAI había lanzado el <abbr title="Programa que permite a OpenAI reducir la demanda de electricidad durante picos de estrés en la red">Grid Protectors Program</abbr>. Bajo este esquema, la firma se comprometió a reducir la demanda de electricidad en hasta 1 gigavatio cuando la red necesita alivio, una cantidad equivalente al consumo de aproximadamente 700.000 hogares.

El programa se presentó como un servicio a la estabilidad de la red, pero el timing sugiere que OpenAI ya anticipaba problemas políticos. Amazon cerró el miércoles con un alza del 6,12% tras el resultado electoral, beneficiándose de que los bloqueos a nueva capacidad favorecen a quien ya tiene infraestructura instalada.

La brecha entre promesa y aplicación real

Los compromisos cubren solo los centros que OpenAI posee y opera directamente. Quedan fuera la capacidad que la firma contrata con terceros, que hasta ahora ha sido la columna vertebral de su infraestructura. OpenAI no ha detallado qué porcentaje de su capacidad total entra bajo estos compromisos ni cuánta depende de proveedores externos que no están sujetos a las mismas reglas.

La empresa tiene sitios en marcha o planeados en varios estados, incluyendo Texas, Nuevo México, Wisconsin y Michigan, además del proyecto masivo en Georgia que anunció en julio. En febrero de este año, OpenAI dijo a inversores que apunta a $600 mil millones en gasto total de computación para 2030. Ese volumen de inversión implica una expansión que difícilmente pueda ejecutarse solo con centros propios.

Proyectos conocidos de OpenAI en Estados Unidos
EstadoUbicaciónCapacidad energéticaEstado del proyecto
GeorgiaEffingham County3,2 GWConstrucción desde 2028
TexasNo especificadaNo confirmadaEn planificación
Nuevo MéxicoNo especificadaNo confirmadaEn planificación
WisconsinNo especificadaNo confirmadaEn planificación
MichiganNo especificadaNo confirmadaEn planificación

El rebranding paralelo y la vista en 2028

Simultáneamente, OpenAI ha comenzado a usar el término «compute campuses» en lugar de «centros de datos» en comunicaciones públicas. El cambio de etiqueta busca alejar el concepto de las connotaciones negativas que acumuló durante el verano, cuando la oposición a las instalaciones se intensificó.

Chris Lehane, jefe de asuntos globales de OpenAI, cree que la elección presidencial de 2028 podría ser un momento decisivo para la inteligencia artificial. La asequibilidad ya se perfila como eje de esa campaña mientras los estadounidenses lidian con inflación, aranceles y costo de vida elevado. La IA podría convertirse en parte creciente de esa conversación si los votantes perciben que los centros de datos elevan sus facturas de electricidad.

El resultado del martes no fue una sorpresa: las encuestas anticipaban rechazo masivo. Una encuesta de salida de NBC reveló que el 56% de votantes calificó IA y centros de datos como un factor crucial o importante al votar para el Congreso. Entre votantes demócratas, el 69% lo consideró crucial; entre republicanos, solo el 29%. Las campañas gastaron $173 millones en anuncios sobre el tema.

OpenAI apuesta a que estos compromisos, si se codifican en ley, protejan su capacidad de expansión futura sin generar nuevas oleadas de oposición local. El cálculo es político antes que operativo: la firma necesita permisos, conexiones a la red y acuerdos con gobiernos estatales que ahora saben que el tema moviliza votantes. Pagar la factura completa es la apuesta para que esas puertas vuelvan a abrirse.