Baker Hughes logra pedidos récord, pero recorta 20% en Oriente Medio
Lucas Montero · Geopolítica · 2026-04-27
La petrolera de servicios asume que el Estrecho no reabrirá hasta la segunda mitad del año y ajusta sus operaciones en el Golfo. El mercado corporativo ya no espera solución rápida.
Baker Hughes incorporó en su guía financiera el supuesto de que el Estrecho de Ormuz no reabrirá completamente hasta la segunda mitad de 2026. La decisión, anunciada este viernes durante la presentación de resultados del primer trimestre, implica que sus operaciones en Oriente Medio caerán más del 20% en el segundo trimestre, el doble que en Q1. Es la primera vez que una corporación energy services de este tamaño ajusta públicamente sus proyecciones operativas asumiendo un cierre prolongado — nueve semanas después del bloqueo inicial.
El CFO Ahmed Moghal fue explícito: «Asumimos que el conflicto persiste hasta finales de junio sin mayores disrupciones, y que Ormuz no está completamente operacional hasta entrada la segunda mitad del año». La proyección contrasta con el optimismo inicial del mercado, que en marzo esperaba una reapertura en semanas.

Récord en órdenes, pero el Golfo pesa
Los números del trimestre fueron sólidos. Baker Hughes reportó ingresos de $6,59 mil millones, $260 millones por encima de las estimaciones del consenso. Las órdenes alcanzaron $8,2 mil millones, un alza del 26% interanual impulsada por el segmento de Tecnología Industrial y Energética (IET), que cerró pedidos por $4,9 mil millones — récord histórico. El <abbr title="Beneficio por acción, indicador clave de rentabilidad ajustado por acciones en circulación">EPS</abbr> ajustado llegó a $0,58, un 18,37% por encima del consenso de $0,49.
Pero la guía para el segundo trimestre muestra el otro lado: la disrupción en el Golfo pesa más que el momentum global. Moghal advirtió que la «rampa medida» de recuperación solo ocurrirá si Ormuz está plenamente operacional en la segunda mitad, algo que el propio mercado petrolero ya no da por hecho.
«Realidad estructural», no crisis temporal
El CEO Lorenzo Simonelli dio un paso más allá del reporte trimestral. En lugar de enmarcar el cierre de Ormuz como una crisis transitoria, lo definió como «una realidad estructural» de los mercados de petróleo y gas. Simonelli cuantificó el impacto: el bloqueo ha removido aproximadamente 10% del suministro global de petróleo y ha disrupcionado cerca del 20% de la producción mundial de <abbr title="Gas natural licuado, gas enfriado a -160°C para transporte marítimo">GNL</abbr>. Lo calificó como «la mayor disrupción de suministro petrolero jamás registrada».
Esa lectura coincide con la de otros actores del sector. Una encuesta del Banco de la Reserva Federal de Dallas entre casi 100 ejecutivos petroleros arrojó que el 80% espera que Ormuz no reabra hasta agosto o después. A principios de abril, la carga promedio a través del Estrecho fue de 3,8 millones de barriles diarios, frente a más de 20 millones antes de la crisis, según la Agencia Internacional de Energía.

Brent en $108 y sin señales de tregua
El Brent cerró este domingo en $108,11 por barril, un alza del 2,64% respecto al sábado, según Trading Economics. El viernes había cerrado en $105,33. La prima de riesgo geopolítico permanece elevada, y los supuestos de Baker Hughes refuerzan la narrativa de premio estructural que mencionó Simonelli.
A principios de abril, el Brent spot (Dated Brent) llegó a cotizar con una prima superior a $25 por barril frente al contrato de futuros del mes siguiente, reflejo de escasez inmediata extrema, según datos de la Agencia de Información de Energía de EE.UU. Esa brecha, conocida en jerga de mercado como <abbr title="Situación de mercado en la que el precio spot supera al de futuros, señal de escasez inmediata">backwardation</abbr> extremo, indica que el mercado físico anticipa más presión de la que muchas guías corporativas proyectan.
- Q1 2026 Baker Hughes: ingresos $6,59B (+$260M vs. consenso), órdenes $8,2B (+26% YoY)
- Proyección Q2: caída >20% secuencial en operaciones OFSE Oriente Medio, el doble vs. Q1
- Supuesto Ormuz: conflicto hasta fin de junio, reapertura completa solo en H2 2026
- Impacto global: ~10% del suministro de petróleo removido, ~20% de la producción de GNL disrupcionada
- Consenso de ejecutivos: 80% espera reapertura de Ormuz en agosto o después (Fed Dallas)
Las negociaciones, congeladas
Mientras Baker Hughes ajusta sus operaciones para un escenario de cierre largo, las conversaciones entre Washington y Teherán permanecen en punto muerto. Donald Trump ordenó suspender las negociaciones, y el presidente iraní Masoud Pezeshkian reiteró que su país «no se someterá a negociaciones impuestas bajo amenaza o bloqueo». El Estrecho sigue prácticamente cerrado desde el 28 de febrero, tras los bombardeos aéreos estadounidenses e israelíes contra Irán y el asesinato del líder supremo Ali Khamenei.
Como ya publicamos en análisis previos, Goldman Sachs identificó otro cuello de botella silencioso: incluso si Ormuz reabriera mañana, la recuperación tomaría meses debido al daño en infraestructura y al vaciado de capacidad de almacenamiento. Moghal confirma ese factor en la guía de Baker Hughes, aunque sin cuantificación pública del tiempo exacto de rampa.
El mercado corporativo está tomando nota. Cuando una empresa del tamaño de Baker Hughes incorpora un supuesto de cierre hasta julio en su planificación operativa y financiera, el mensaje es claro: nadie espera solución rápida.