Cinco tanqueros atacados en una semana cerca de Hormuz

Andrés Valcárcel · Geopolítica · 2026-10-04

Irán establece siete condiciones no negociables para reabrir el Estrecho mientras los ataques se suceden cada 24 horas. El Brent cerró el viernes en $102,25.

Cinco petroleros fueron atacados en aguas cercanas al Estrecho de Hormuz en los últimos siete días, el ritmo de escalada física más intenso desde que Irán bloqueó el paso en julio. El Brent cerró el viernes en $102,25 por barril, apenas -0,06% en la sesión, pero acumula un salto de más del 40% desde los $73 de principios de julio, cuando la Agencia Internacional de Energía había agotado el 75% de sus reservas de emergencia y el mercado aún descontaba tregua.

Este domingo, Mohammad Bagher Ghalibaf, portavoz del Parlamento iraní y negociador jefe, formalizó lo que hasta ahora eran mensajes fragmentados: el Estrecho permanecerá cerrado hasta que Estados Unidos cumpla siete condiciones no negociables. Entre ellas: fin del bloqueo naval estadounidense en puertos iraníes, levantamiento del veto a exportaciones de petróleo, liberación de activos congelados, eliminación de todas las sanciones y cese de toda acción militar contra Irán y sus aliados, incluido Hezbolá en Líbano.

Cinco tanqueros atacados en una semana cerca de Hormuz

Cronología de los ataques: tres en 48 horas

El viernes 2 de octubre, un tanquero fue golpeado por un «proyectil desconocido» en aguas del Estrecho; se registró un pequeño incendio a bordo, sin bajas, y la tripulación extinguió el fuego. Horas después, ese mismo viernes por la tarde, otro tanque de crudo fue impactado al este de Omán; la tripulación quedó a salvo y no hubo daño ambiental, según reportó la <abbr title="Organización Marítima del Reino Unido para Operaciones Comerciales">UKMTO</abbr>.

En la madrugada del sábado 3 de octubre, poco después de la 01:00 hora local, un tercer petrolero fue alcanzado a unas cuatro millas náuticas al este de Omán, con impacto en banda de babor. La UKMTO no identificó los buques ni hubo reclamación inmediata de responsabilidad, pero fuentes de inteligencia marítima consideran que el patrón de ataques —proyectiles de corto alcance, zonas de tránsito reducido, horarios nocturnos— apunta a las Fuerzas Navales del Cuerpo de Guardianes de la Revolución iraní, que ya ejecutaron acciones similares en julio.

Siete condiciones y un plazo de siete días

Abbas Araghchi, ministro de Relaciones Exteriores de Irán, propuso un plan de siete días para que Washington cumpla las precondiciones antes de que Teherán reabra el Estrecho e inicie negociaciones sobre un acuerdo integral. Ghalibaf señaló que Estados Unidos ha hecho propuestas recientes a través de intermediarios —contradiciendo la posición pública de rechazo total—, pero insistió en que la postura iraní es «completamente clara y definitiva».

El presidente Donald Trump rechazó la propuesta iraní la semana pasada, apenas horas después de que Teherán la presentara. Araghchi declaró que espera que Washington elija la diplomacia, pero advirtió: si Estados Unidos opta nuevamente por soluciones militares, Irán está «más preparado que antes». Una fuente en Teherán indicó el sábado que el país se prepara para una «ronda mayor de combates» mientras los esfuerzos diplomáticos colapsan y Washington considera sus próximos pasos.

Cinco tanqueros atacados en una semana cerca de Hormuz

El mercado descuenta tensión, pero no pánico

El jueves 1 de octubre, el Brent cerró en $102,31 por barril, con un salto del +4,4% en la sesión, impulsado por el anuncio de que Estados Unidos enviará un tercer grupo de portaaviones a la región. El viernes, el crudo cerró en $102,25, apenas -0,06% en la sesión. El WTI cerró el jueves en $92,87 por barril, +2,7%. Hoy domingo los mercados de futuros están cerrados.

La moderación del viernes sugiere que los inversores no ven escalada inmediata: el patrón de ataques se mantiene dentro del rango de «hostigamiento táctico», sin hundimientos de buques ni bajas masivas. Pero la cifra acumulada desde julio —cuando el Brent operaba en $73 tras los primeros ataques— marca un alza de más del 40% en tres meses, una de las subidas más pronunciadas en un período sin cierre total de suministro.

Los márgenes de refinación se han disparado en paralelo. Marathon, Valero y Phillips 66 subieron hasta un 48% en el tercer trimestre, aprovechando la escasez de producto refinado mientras las reservas estratégicas se agotan. Si el Estrecho se cierra de forma sostenida, los márgenes podrían estirarse aún más, pero también aumentaría el riesgo de recesión inducida por choque energético.

Diplomacia en dos vías: privada y pública

Ghalibaf reconoció que ambos bandos siguen intercambiando mensajes a través de intermediarios, lo que contrasta con la retórica pública de rechazo total. Esa dualidad —negociación silenciosa mientras se endurecen las posiciones en público— ha caracterizado los últimos meses. Pero el reloj corre: si Washington no cumple las precondiciones en los próximos siete días, Araghchi advierte que las negociaciones colapsarán formalmente.

El patrón de ataques cada 24 horas en los últimos días puede interpretarse como una señal de presión táctica, no como preludio de bloqueo total. Irán no tiene interés en cerrar Hormuz de forma permanente —necesita vender su propio crudo—, pero sí en cobrar un precio político por mantenerlo abierto. Los próximos días dirán si esa estrategia logra arrancar concesiones o si empuja a Washington hacia la opción militar que Trump mantiene sobre la mesa.

Mientras tanto, los flujos por el Estrecho siguen en mínimos históricos: entre el 5% y el 10% del volumen normal, según datos de inteligencia marítima. Cada buque que transita lo hace con escolta militar, cobertura de seguro disparada y prima de riesgo que encarece cada barril. Para el mercado, eso significa que el suelo de precios ya no está en $70, sino bastante más arriba.