Irán reclama Ormuz como suyo bajo el acuerdo de Trump mientras tres rutas compiten en el agua
Lucas Montero · Geopolítica · 2026-06-28
Araghchi advirtió el domingo que cualquier ruta no aprobada por Teherán «aumentará tensiones». El tráfico va al 75% de niveles pre-guerra, pero la cláusula vaga del memorándum da a Irán un rol formal en la gestión del Estrecho.
Irán insiste en que mantiene autoridad exclusiva sobre el tráfico marítimo en el Estrecho de Ormuz, pese al acuerdo de paz firmado con Estados Unidos el 17 de junio. El ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi, advirtió el domingo que cualquier intento de adoptar rutas «nuevas o separadas» que no sean las aprobadas por Teherán «aumentará las tensiones» y retrasará la normalización del Estrecho. La declaración choca frontalmente con la versión de Trump, que autorizó la reapertura «sin peajes» y sin restricciones.
El conflicto nace de una cláusula ambigua en el memorándum de entendimiento. El texto estipula que Irán permite «el paso seguro de buques comerciales sin cargo por 60 días únicamente», seguido de negociaciones con Omán para «definir la futura administración». Esa redacción vaga le da a Irán margen para reclamar un rol formal en la gestión del Estrecho tras el período de gracia, una lectura que Washington no comparte públicamente.
Tres rutas, ninguna sancionada oficialmente
En la práctica, los armadores navegan tres rutas distintas sin claridad legal sobre cuál es la correcta. Una ruta sur atraviesa aguas cercanas a Omán, una ruta central replica el trazado usado antes de la guerra, y una tercera ruta hacia el norte queda bajo control directo de Irán. Los Guardias Revolucionarios patrullan el Estrecho y han denunciado como «inaceptables» las rutas no aprobadas por Teherán.
El jueves 26 de junio transitaron 18 buques de entrada y 45 de salida; más de la mitad de los que salían del Golfo usaron la ruta sur, cerca de Omán. Kpler confirmó 39 barcos cruzando el estrecho el lunes, tras unos 92 cruces entre viernes y domingo. Antes de la guerra, el promedio diario rondaba los 100 buques.
Ese dato de flujo récord contrasta con el hecho de que el tráfico general está en el 75% de los niveles pre-guerra. La falta de claridad sobre qué ruta usar complica los esfuerzos por volver a la normalidad. Los seguros siguen elevados y los armadores esperan señales más claras antes de comprometer flotillas enteras.

El truco de los 60 días: libre paso ahora, peaje después
Irán concedió paso sin cargo solo hasta mediados de agosto. Tras ese período, funcionarios iraníes insisten en que impondrán una tarifa de tránsito. El negociador jefe de Irán, Mohammad Bagher Ghalibaf, dijo el miércoles que «el Estrecho de Ormuz no volverá a condiciones previas a la guerra» y que Irán «recibirá una tarifa por servicios» de envío.
Bajo la ley marítima internacional, no es permisible cobrar peajes por paso en estrechos naturales como Ormuz, aunque los países adyacentes pueden cobrar cuotas por servicios como seguros, atraque o asistencia logística. Irán está construyendo su narrativa sobre ese flanco: no será un «peaje», sino una «tarifa por gestión».
El Brent cayó a alrededor de $72 por barril el viernes 27 de junio, el nivel más bajo desde el 27 de febrero, mientras los tránsitos aceleraban y las exportaciones del Golfo restablecían aproximadamente el 75% de los volúmenes previos a la guerra. El mercado descuenta normalización, pero la disputa sobre el control del Estrecho sigue abierta.

Washington amplía ruta cerca de Omán; Teherán lo ve como desafío
El viernes 27 de junio, el Centro Conjunto de Información Marítima (JMIC), supervisado por la Marina de EE.UU., anunció una ruta ampliada a través del Estrecho cerca de Omán, permitiendo mayor tráfico naval en ambas direcciones. El anuncio indica un desafío implícito al control que Irán reclama sobre la vía.
Araghchi respondió instando a «todas las partes a adherirse al memorándum de entendimiento» y advirtiendo que «cualquier intervención o intento de crear arreglos paralelos solo complicará la situación, aumentará tensiones y retrasará la reapertura». Los Guardias Revolucionarios dijeron el domingo que están tomando medidas para controlar el tráfico en el Estrecho y que los buques que violen las rutas aprobadas «serán tratados más firmemente que antes».
El acuerdo firmado el 17 de junio inicia un período de negociación de 60 días para resolver temas clave sobre el programa nuclear de Irán, pero también para definir la gestión del Estrecho. Ese reloj corre hasta mediados de agosto. Si para entonces no hay claridad sobre quién administra Ormuz, la palanca del bloqueo vuelve a estar sobre la mesa. El mercado apuesta a que no llegará tan lejos; el crudo en $72 así lo refleja. Pero la brecha entre lo acordado en las salas de negociación y lo que sucede realmente en el Estrecho persiste.