Putin vuelve a la mesa con 0,4% de crecimiento y refinerías en llamas

Lucas Montero · Geopolítica · 2026-06-29

Moscú propone reanudar las negociaciones de Estambul. Pero el contexto es el opuesto a 2022: la economía rusa se contrajo en el primer trimestre, los ataques ucranianos alcanzan infraestructura clave a 700 km de la frontera y el frente militar está estancado.

Vladimir Putin señaló el martes 23 de junio que Rusia está dispuesta a reanudar las negociaciones de paz con Ucrania basadas en el acuerdo de Estambul de 2022. El anuncio llega en medio de un contexto radicalmente distinto al de hace cuatro años: Rusia rebajó su pronóstico de crecimiento para 2026 al 0,4%, su economía se contrajo un 0,2% interanual en el primer trimestre por primera vez en tres años y los ataques ucranianos a refinerías rusas están golpeando la capacidad exportadora del país. Moscú no negocia desde la fortaleza, sino desde la debilidad.

Alexander Novak, viceprímer ministro ruso, confirmó el 12 de mayo que el PIB crecerá apenas un 0,4% en 2026, seguido de una recuperación proyectada del 1,4% en 2027 y 2,4% en 2029. Las nuevas previsiones suponen una rebaja sustancial respecto de las proyecciones de septiembre anterior, que auguraban una expansión del 1,3%. La economía rusa se contrajo un 0,2% interanual en el primer trimestre de 2026, apenas días después de que el gobierno rebajara su pronóstico. El déficit presupuestario en los primeros cuatro meses del año ascendió a 5,9 billones de rublos, muy por encima de los 3,8 billones proyectados para todo el año.

Putin vuelve a la mesa con 0,4% de crecimiento y refinerías en llamas

Las refinerías arden mientras Moscú habla de paz

Volodimir Zelenski anunció este domingo 28 de junio ataques contra dos refinerías rusas: la Slavyansk en la región de Krasnodar, a 300 kilómetros de la línea del frente, y una en la región de Yaroslavl, a 700 kilómetros de la frontera. El fuego de drones incendió la refinería del sur, dejando al menos dos muertos. El complejo de Slavyansk procesa cerca de 4 millones de toneladas de crudo al año y es fuente clave de productos petrolíferos destinados a la exportación a través de puertos rusos del mar Negro.

El viceprímer ministro Novak mantiene sin cambios la previsión del precio del barril de petróleo en $59 para 2026, mientras el barril de Ural se cotiza a más de $100. La brecha entre proyección y realidad podría ser indicio de las dificultades a largo plazo que los ataques ucranianos están causando a la industria petrolera rusa. Con refinerías dañadas y la capacidad de procesamiento bajo presión, Moscú exporta más crudo sin procesar pero ve limitada su capacidad de generar productos de mayor valor añadido.

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Estancamiento militar: Ucrania gana terreno

Por primera vez desde la contraofensiva ucraniana de mediados de 2023, Rusia perdió más territorio del que conquistó en Ucrania durante abril. Las fuerzas ucranianas recuperaron 120 km² ese mes, revirtiendo la tendencia de avances rusos, según datos del Instituto para el Estudio de la Guerra. Los avances se produjeron en varios frentes: unos 40 kilómetros cuadrados en cada una de las regiones de Zaporizhzhia, Kharkiv y Donetsk. Rusia controla algo más del 19% del territorio ucraniano, incluyendo la totalidad de Crimea y partes de Donetsk y Lugansk.

Estimaciones occidentales sitúan las bajas rusas en niveles de 30.000 a 40.000 muertos y heridos al mes, una tasa extraordinaria sin avances territoriales que la justifiquen. Serguéi Lavrov, ministro de Exteriores ruso, aseguró que su país está dispuesto a reanudar negociaciones con Ucrania «en cualquier momento». El tono contrasta con la narrativa de meses anteriores, cuando Moscú condicionaba cualquier conversación a la aceptación previa de ganancias territoriales rusas.

Xi advierte, Trump escucha

Xi Jinping dijo a Donald Trump durante su reunión de la semana del 15 de mayo en Beijing que Vladimir Putin «podría terminar arrepintiéndose de haber invadido Ucrania», según reportó el Financial Times a partir de fuentes familiarizadas con la evaluación estadounidense de la cumbre. Los comentarios representaron un tono más crítico hacia Putin que en ocasiones anteriores, sin confirmación oficial de Casa Blanca ni embajada china. China ha comprado $367.000 millones en combustibles rusos desde 2022, pero la advertencia de Xi sugiere dudas sobre la sostenibilidad económica del conflicto para Moscú.

El giro de Putin hacia las negociaciones no responde a generosidad diplomática, sino a presión económica y militar. Con una economía al borde del estancamiento, refinerías bajo ataque sistemático y un frente militar que no avanza, Moscú busca una salida. El acuerdo de Estambul de 2022 quedó en nada cuando Rusia creyó poder imponer condiciones desde la fuerza. Ahora vuelve a la mesa, pero el contexto es el opuesto: negocia desde la necesidad, no desde la victoria. Y eso, en geopolítica, lo cambia todo.