China convoca al PBOC tras la peor racha del Shanghai desde agosto
Andrés Valcárcel · Económicas ·
Pekín estudia convocar para mañana lunes una reunión urgente entre el banco central, reguladores y bancos mayoritarios para ajustar el programa de recompras, según medios locales citados por Bloomberg. El índice cerró el viernes en su nivel más bajo desde agosto de 2025.
El People's Bank of China (PBOC) habría convocado para mañana lunes 2 de noviembre una reunión de urgencia con la Administración Reguladora Financiera Nacional, la Comisión Reguladora de Valores de China (CSRC) y bancos mayoritarios para discutir cómo optimizar el programa de refinanciación destinado a recompras de acciones, según reportaron medios locales citados por Bloomberg, sin confirmación oficial del PBOC. La cita llega cuando el Shanghai Composite cerró el viernes en 3.599 puntos, su nivel más bajo desde agosto de 2025, tras una caída del 1,44% en la última sesión de octubre.
Octubre fue brutal: el índice perdió 6,33% (243,18 puntos), el peor mes en años, en una sesión marcada por ventas en acciones de inteligencia artificial y preocupaciones persistentes sobre el crecimiento económico chino. El CSI 300 registró su 12.ª semana consecutiva de caídas, un récord histórico que refleja el agotamiento de inversores ante la ausencia de catalizadores claros.

Qué se discute: ajustes a un programa de 2024
La reunión del lunes se centrará en cómo mejorar la línea de refinanciación de 300.000 millones de yuanes (aproximadamente US$45.000 millones) introducida en octubre de 2024 para financiar compras de acciones y aumentos de participación por parte de empresas cotizadas. Insiders de la industria citados por 21st Century Economic Reporting indicaron que bancos y firmas de valores fueron notificados el domingo y que el enfoque será «optimizar la política» existente, sin detalles sobre cambios concretos.
El programa original permitía a bancos estatales otorgar créditos baratos para que empresas recompraran sus propias acciones o aumentaran participación en otras firmas. Pero la mecánica nunca terminó de encajar: las condiciones de crédito siguieron siendo estrictas y pocas empresas con balances débiles se atrevieron a endeudarse más en medio de la desaceleración. Ahora, con el mercado en mínimos, Pekín intenta ajustar los incentivos.
El historial reciente: tres reuniones en un mes
Esta no es la primera señal de alarma. El 12 de octubre, la CSRC convocó un simposio con ejecutivos de empresas cotizadas y expertos de firmas de valores para discutir estabilización del mercado. Cuatro días después, el 16 de octubre, Pekín instó a empresas y fondos estatales a comprar acciones directamente, guiando a algunos inversores institucionales a frenar ventas, según reportó Bloomberg. Esas medidas lograron frenar la caída por días, no por semanas.
Mientras tanto, el sector tecnológico chino siguió desplomándose. El STAR50, índice de semiconductores e inteligencia artificial, acumula una caída del 40% desde julio y ha borrado US$480.000 millones en capitalización, según datos de Reuters citados en reportajes de finales de octubre. El venture capital en startups chinas de IA se desplomó 67% año contra año, evidenciando que el problema no es solo de precios, sino de flujos.
Compras estatales vs. confianza privada
Liao Bo, analista jefe de Northeast Securities, defendió la lógica del programa: «A través de mecanismos de incentivo orientados al mercado, estas herramientas pueden ayudar a corregir sobreajustes del mercado. Tales medidas contracíclicas son particularmente útiles cuando el mercado está sobrevendido y los precios están infravalorados», declaró a medios locales.
El argumento técnico es sólido, pero choca con la realidad del sentimiento. Las compras estatales y las recompras corporativas pueden sostener índices a corto plazo, pero no retienen inversores retail ni extranjeros cuando la narrativa macro sigue deteriorándose. Octubre lo dejó claro: pese a las intervenciones de mediados de mes, el Shanghai Composite terminó en su peor mes en años y el CSI 300 encadenó doce semanas en rojo.
- 300.000 millones de yuanes: tamaño de la línea de refinanciación de 2024 que Pekín busca optimizar.
- -6,33%: caída del Shanghai Composite en octubre, equivalente a 243,18 puntos.
- 3.599 puntos: cierre del viernes 30 de octubre, mínimo desde agosto de 2025.
- 12 semanas consecutivas: racha de caídas del CSI 300, récord histórico.
- -40%: desplome del STAR50 desde julio; US$480.000M borrados.
¿Demasiado tarde?
La pregunta que nadie responde es por qué la optimización del programa no llegó antes. La línea de refinanciación lleva dos años activa; los problemas de adopción eran evidentes desde mediados de 2025. Ahora, con el índice en mínimos desde agosto de 2025 y el sector tecnológico cayendo sin freno, Pekín ajusta la herramienta cuando el daño ya está hecho. Wall Street sigue financiando empresas chinas de alta tecnología, pero el capital extranjero no fluye al mercado local mientras persista la incertidumbre regulatoria y fiscal.
La reunión del lunes podría anunciar condiciones de crédito más blandas, plazos más largos o incluso subsidios directos a empresas que recompren acciones. Sin embargo, sin un catalizador macro —un estímulo fiscal amplio o señales claras de recuperación del consumo— las compras inducidas por el Estado seguirán siendo un parche temporal. El mercado chino ya probó esta receta antes. Y sigue cayendo.