Turquía liquida 131 fondos y pierde $18.000M en plena crisis de confianza
Andrés Valcárcel · Económicas · 2026-09-26
El regulador liquidó 131 fondos de inversión la semana pasada mientras la lira marcaba mínimo de 49,65 por dólar y la bolsa perdía aproximadamente 10% en septiembre. La crisis de confianza ya contagia a bonos soberanos.
Turquía enfrenta una crisis de liquidez sistémica después de que el regulador de mercados cerrara siete gestoras de fondos y ordenara la liquidación de 131 fondos de inversión que representaban más de $18.000 millones en activos y afectaban a cerca de 353.000 inversores locales. La medida, anunciada entre el 16 y el 20 de septiembre, desencadenó una semana de ventas en cascada que llevó al índice <abbr title="Bolsa de Estambul, principal índice bursátil de Turquía">BIST 100</abbr> a perder aproximadamente 10% en septiembre y empujó la lira a un nuevo mínimo histórico de 49,65 por dólar el viernes 18.
El catalizador fue el anuncio de Pusula Portfoy, una gestora destacada de Estambul, de que varios de sus fondos no podían atender solicitudes de rescate. El pánico se propagó a toda la industria y obligó al Capital Markets Board (CMB) a intervenir designando a İş Bankası y Ziraat Bankası para liquidar los activos de las siete firmas bajo sospecha de <abbr title="Esquema de inversión fraudulento que paga rendimientos a inversores antiguos con el capital de inversores nuevos">esquemas tipo Ponzi</abbr>.
Una semana que borró medio año de ganancias
La cronología muestra la velocidad del desplome. El miércoles 16 de septiembre, el BIST 100 cayó 6% en apertura, activando un corta circuitos; las pérdidas llegaron a 7,7% antes de cerrar con -5,5%. El jueves 17, el índice perdió otro 2,5%. El viernes 18, mientras la lira tocaba 49,65 TRY/USD, el rendimiento de los bonos soberanos a 10 años saltó a 32,6%, borrando semanas de moderación. El lunes 21, el índice all-share cayó 3,3% adicional en la mañana.

La lira ha perdido más del 17% de su valor desde inicio de año, como ya publicamos al analizar la reacción del bitcoin local. Pero esta vez el desencadenante no fue un factor externo: fue una implosión interna de confianza en instrumentos financieros domésticos que, sobre el papel, debían ser más seguros que un activo volátil como la criptomoneda.
El dilema de los tipos: 37% no alcanza
El Banco Central de Turquía (TCMB) mantiene su tasa de referencia en 37% desde hace cinco decisiones consecutivas. En teoría, un tipo oficial tan elevado debería anclar expectativas y frenar la fuga de capitales. En la práctica, con inflación interanual en 31,51% en agosto y proyecciones de la OCDE que anticipan 31,5% para todo 2026, el tipo real apenas alcanza territorio positivo.
- Tasa de política monetaria: 37% (sin cambios desde abril)
- Inflación interanual agosto: 31,51%
- Rendimiento bono a 10 años: 32,6% (viernes 18 de septiembre)
- Proyección de inflación oficial 2026: revisada de 16% a más de 28%
Hikmet Baydar, economista de 3.Göz Consultancy, estimó que la medida del CMB «podría minimizar en cierto grado la presión vendedora», pero advirtió que si no se restaura la confianza en los mercados, el desplome continuaría. El problema es que subir tipos aún más apretaría el crédito en una economía que ya proyecta crecer solo 3% en 2026, según el Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo (BERD), bajado de 3,7% en 2025.

891.000 millones de liras en el limbo
La escala del fraude presunto es notable. Según el regulador CMB, los fondos suspendidos acumulan 891.000 millones de liras turcas en activos, equivalentes a poco menos de $18.000 millones al tipo de cambio de antes del colapso. Las siete gestoras representaban más de un tercio del sector de fondos de inversión local. Autoridades detuvieron o prohibieron la salida del país a varios ejecutivos financieros de alto nivel como parte de una investigación ampliada.
El gobierno, liderado en lo económico por Mehmet Şimşek —execonomista de Merrill Lynch que regresó al gabinete para reconstruir la confianza internacional—, ha revisado hacia abajo todas sus proyecciones macro en septiembre. La inflación esperada para 2026 pasó de 16% a más de 28%, con siete puntos porcentuales atribuidos a la guerra en el Golfo Pérsico, que mantiene el petróleo cerca de los $100 por barril.
La ventana es estrecha. Si el pánico de liquidez se extiende de fondos de inversión a depósitos bancarios en las próximas semanas, el TCMB tendría que elegir entre defender la lira con una subida brusca de tipos —que hundiría la actividad— o dejar flotar el tipo de cambio hacia 50 o más por dólar. Ninguna de las dos es compatible con el plan de estabilización de Şimşek ni con mantener el estatus de mercado emergente ante MSCI.
Por ahora, el regulador apuesta a que la liquidación ordenada de los 131 fondos y la designación de dos bancos públicos como administradores contendrá el contagio. Pero con rendimientos soberanos por encima de 32% y la bolsa borrando medio año de ganancias en dos semanas, el mercado está descontando que el problema es mayor que siete gestoras mal administradas.