Bono a 10 años de EEUU toca máximos de 2007 en 5,21%
María González · Económicas · 2026-09-28
El Treasury alcanza niveles no vistos desde la crisis financiera mientras el mercado apuesta 70% a suba de tasas. JOLTS, PCE y nóminas definen si la Fed endurece en octubre.
El rendimiento del bono estadounidense a 10 años alcanzó 5,21% el sábado 26 de septiembre, su nivel más alto desde 2007, justo antes del colapso que desencadenó la Gran Recesión. La sesión terminó con el S&P 500 subiendo 0,51% a 7.743 puntos, mientras los futuros abrieron en rojo el lunes y el petróleo repuntó más de 2,4% por tensión con Irán. El mercado de futuros de tipos, según la herramienta <abbr title="Plataforma de CME Group que muestra probabilidades implícitas de cambios en tasas de interés basadas en contratos de futuros">FedWatch</abbr> de CME, descuenta una probabilidad del 69,7% de que la Fed suba tasas en su reunión del 27-28 de octubre.
La semana que comienza hoy concentra tres de los catalizadores macro más esperados del trimestre: vacantes laborales el martes, inflación subyacente <abbr title="Personal Consumption Expenditures, el índice de gasto en consumo personal que la Fed prefiere para medir inflación">PCE</abbr> y PIB final del segundo trimestre el miércoles, y nóminas de septiembre el viernes 2 de octubre. Cada uno de esos datos reforzará o debilitará la apuesta mayoritaria de endurecimiento que ya refleja la curva de tipos.
Martes: JOLTS abre la secuencia de empleo
El reporte JOLTS (vacantes laborales abiertas) se publica mañana martes 29 de septiembre y marca el primer test para la narrativa de <abbr title="Escenario económico donde el crecimiento se mantiene sólido sin presiones inflacionarias descontroladas">soft landing</abbr>. Un dato de vacantes por encima de las expectativas señalaría demanda laboral robusta, lo que reforzaría el escenario de suba de tasas; una caída pronunciada, en cambio, volvería a poner sobre la mesa el riesgo de enfriamiento. El índice Case-Shiller de precios de vivienda se publicará el mismo día, en un contexto donde las hipotecas superan el 7% y el acceso a crédito se mantiene caro.

Miércoles: PCE, PIB y Micron en simultaneo
El miércoles 30 de septiembre trae dos lecturas oficiales y un earnings clave. La tercera estimación del PIB del segundo trimestre confirmará si el crecimiento se sostiene por encima del 2% anualizado, mientras que el Core PCE de agosto —el indicador de inflación que la Fed sigue más de cerca— dirá si la presión de precios vuelve a subir o se mantiene contenida. Ambos datos saldrán antes de la apertura.
Ese mismo día, después del cierre, Micron Technology reporta resultados trimestrales. Como publicamos ayer, si cumple su guía de crecimiento del 938% en ganancias, se convertiría en el mayor contribuidor al S&P 500 en el trimestre, desplazando a Nvidia por primera vez en años. La acción cotiza 10,8% bajo sus máximos a dos días del reporte. El mercado espera confirmación de que la demanda de memoria para IA se mantiene al ritmo prometido.
- Martes 29 sept: JOLTS (vacantes laborales) + Case-Shiller (precios vivienda)
- Miércoles 30 sept: PIB final 2Q + Core PCE agosto + Micron earnings (post-cierre)
- Viernes 2 oct: Nóminas de septiembre, 8:30 a.m. ET (14:30 CET, 7:30 Ciudad de México)
Petróleo presiona por Irán; Arabia intenta compensar
El crudo WTI cotiza en $92,41 por barril en el cierre del viernes, con un repunte de 2,92% respecto al cierre anterior, tras el rechazo del presidente Trump a una propuesta iraní para reapertura del Estrecho de Ormuz. Cada escalada geopolítica suma presión inflacionista vía energéticos, justo cuando la Fed evalúa si necesita endurecer más.
Arabia Saudita, por su parte, reanudó exportaciones a través de su oleoducto Este-Oeste a razón de 3,5 millones de barriles diarios, tras completar reparaciones de infraestructura. El flujo adicional busca mitigar parte del alza de precios, aunque el mercado sigue nervioso por la incertidumbre en el Golfo Pérsico.
Sentimiento del consumidor en mínimos históricos
La encuesta de la Universidad de Michigan ubicó el sentimiento del consumidor en 48,1, cerca de mínimos históricos. Los hogares estadounidenses esperan inflación del 4,6% para el próximo año, una lectura que contrasta con el nivel del bono a 10 años: los inversores institucionales exigen rendimiento real alto, mientras que el consumidor promedio pierde poder adquisitivo a ritmo sostenido.
El índice VIX cotiza en 16,02, con una suba de 7,73%, reflejando el nerviosismo de corto plazo ante la concentración de datos. Si el próximo viernes las nóminas confirman debilidad —como ocurrió en julio con pérdida de 23.000 empleos y revisiones negativas en meses previos—, la apuesta del 70% a suba de tasas podría desarmarse en cuestión de horas. Si, por el contrario, el empleo sorprende al alza y el PCE se mantiene elevado, la Fed tendrá margen para endurecer sin generar pánico en equities.
La agenda de esta semana no deja espacio para interpretaciones ambiguas: tres lecturas macro en cuatro días, un earnings de peso en semiconductores y una curva de tipos que ya descuenta endurecimiento. El cierre del viernes dirá si esa apuesta del 70% era conservadora o excesiva.