Barclays: la fuerza laboral de EE.UU. se contrae por inmigración
María González · Económicas · 2026-09-27
Barclays detecta un deterioro que los datos oficiales ocultan: desde enero, la oferta de trabajo se contrae por inmigración ralentizada y envejecimiento. El mercado aún no lo ha descontado.
La fuerza laboral estadounidense se contrajo en promedio casi 100.000 trabajadores al mes entre enero y agosto de 2026, según cálculos de Barclays publicados este domingo. El banco británico advierte que el suministro laboral se ha debilitado materialmente desde la actualización de control de población de enero, con el crecimiento de la fuerza laboral cayendo más que el propio crecimiento poblacional.
El dato oficial de participación laboral —que se mantuvo en 61,6% en agosto— enmascara una contracción real del lado de la oferta. Los agregados publicados no dan una imagen precisa; el análisis de Barclays con microdatos de la Encuesta de Población Actual (CPS) muestra un deterioro mucho más agudo, incorporando información sobre ciudadanía, recencia de inmigración y razones de no participación que el reporte mensual estándar omite.
Tres fuerzas estructurales detrás del quiebre
El crecimiento de no ciudadanos en la población ha caído bruscamente, mientras que en la fuerza laboral se ha vuelto negativo en promedio. El Censo proyecta que la inmigración caerá a 321.000 personas en 2026, frente a niveles superiores al millón en años recientes. Se proyecta que EE.UU. agregará aproximadamente 835.000 personas en 2026, la ganancia más pequeña desde 2021.
El segundo factor es demográfico puro. De la caída de participación en 2026, el 43% se debe a una revisión de control poblacional inusualmente grande introducida en enero por corrección de datos demográficos, y cambios en participación entre grupos de edad representaron el 41% de la caída, según la Reserva Federal de St. Louis. El envejecimiento de la población desplaza a más trabajadores fuera de la fuerza laboral de forma permanente.

La brecha entre el dato oficial y lo que mide Barclays
El mercado laboral mostró grietas bajo la superficie meses atrás. En junio, la fuerza laboral se desplomó 720.000 principalmente por éxodo de trabajadores, con participación cayendo a 61,5%, la más baja desde marzo 2021, según datos de CNBC de julio. Ese episodio no fue rebote estadístico: fue señal de una tendencia más profunda.
La migración internacional cayó en nueve de cada diez condados estadounidenses entre 2024 y 2025 respecto al período anterior. El Censo reporta que la disminución es en gran medida por la caída histórica en migración neta internacional, que bajó de 2,7 millones a 1,3 millones. Como ya publicamos en julio, Goldman Sachs estima que la <abbr title="Inteligencia Artificial">IA</abbr> resta otros 10.000 a 15.000 empleos mensuales por sustitución tecnológica, agravando la presión.
- Inmigración proyectada en 2026: 321.000 personas, el nivel más bajo en años (Censo vía Harvard).
- Crecimiento poblacional total: 835.000 personas, la ganancia más pequeña desde 2021.
- Caída decenal esperada: 7 millones de personas menos en la próxima década comparado con predicciones hace un año (CBO).
- Participación laboral en agosto: 61,6%, con tendencia a la baja desde la revisión censal de enero.
La aritmética es directa: 835.000 personas nuevas al año divididas entre doce meses dan menos de 70.000 personas por mes. Si Barclays estima pérdidas netas de fuerza laboral de 100.000 mensuales, significa que la tasa de participación efectiva está cayendo más rápido que la población crece. Eso no es un bache cíclico; es un cambio de régimen.

Por qué el mercado aún no lo descuenta
Los inversores siguen usando el dato mensual de nóminas no agrícolas como guía, y ese indicador aún muestra creación neta de empleo. Pero creación de empleos con fuerza laboral menguante es compatible: las empresas contratan mientras pueden, y quien ya está empleado sigue trabajando. El problema aparece cuando la escasez se traduce en presión salarial sostenida.
Previsores del Congreso calculan que el país agregará 7 millones de personas menos durante la próxima década comparado con predicciones hace un año, en respuesta al endurecimiento de inmigración de la administración Trump y caídas en tasas de fertilidad. Esa revisión a la baja tiene implicaciones para crecimiento potencial, productividad y política monetaria que aún no están en el precio.
Contexto comparado: en el Reino Unido, datos laborales más resistentes de lo esperado presionaron al Banco de Inglaterra hacia tipos más altos en septiembre. En EE.UU., el escenario es inverso pero con el mismo resultado para la Fed: menos trabajadores disponibles mantienen presión salarial alcista, complicando cualquier narrativa de recortes sostenidos. La próxima reunión del banco central está programada para 27 y 28 de octubre.