CSI 300 cae a mínimo de 13 meses pese a extensión de tregua
Andrés Valcárcel · Económicas · 2026-09-28
El índice chino cedió 2,2% este lunes y marcó su nivel más bajo en 13 meses. Tech se desplomó mientras Hong Kong subía. La pinza de petróleo caro y restricciones en IA borró el optimismo.
El CSI 300 cerró este lunes en su nivel más bajo desde el 21 de agosto de 2025, cayendo 2,2% en la sesión del 28 de septiembre. El Star Market 50, que agrupa las principales tecnológicas listadas en Shanghái, se dejó 4,1%, su mayor caída diaria en cinco semanas. Mientras tanto, el Hang Seng de Hong Kong subió 0,5%, único índice regional en terreno positivo.
La divergencia marca dónde está mirando el dinero. El continental cae; Hong Kong aguanta. El Shanghai Composite retrocedió a 4.439 puntos y el Shenzhen Component perdió 2,1% a 13.033 puntos. La extensión de la tregua comercial hasta el 10 de enero, anunciada por el secretario del Tesoro Scott Bessent, no alcanzó para sostener el optimismo que siguió a la cumbre Trump-Xi.
Petróleo por encima de $100 y restricciones en IA
Dos factores externos presionan al mismo tiempo. El petróleo Brent cotiza en $101,02 tras el rechazo estadounidense a la propuesta iraní de restaurar el tráfico por el Estrecho de Ormuz. Eso mantiene viva la preocupación por inflación y, por extensión, por <abbr title="Rendimiento de los bonos del Tesoro estadounidense a 10 años, referencia global de tasas">yields</abbr> elevados del Tesoro. Mientras el petróleo esté caro, las tasas seguirán altas y el capital fluirá lejos del riesgo emergente.
A eso se suma el movimiento estadounidense hacia restricción de componentes chinos usados en centros de datos de <abbr title="Inteligencia artificial">IA</abbr>. Las tecnológicas chinas pagaron el precio: Zhongji Innolight cayó alrededor de 9% en Shenzhen y Hong Kong, Eoptolink Technology cedió cerca de 7% en Shenzhen, y GigaDevice Semiconductor retrocedió al menos 5%. Cambricon Technologies perdió 2,9%.

Fuera de tech, la presión fue menor pero generalizada. Zijin Mining Group cayó 1,3% y CATL perdió 1,5%. El pesimismo sobre la cumbre Trump-Xi dominó el <abbr title="Estado de ánimo o percepción del mercado">sentiment</abbr>: falta de avances en IA, conflicto iraní sin resolver, armas a Taiwán aún sobre la mesa. Xi Jinping mencionó un «nuevo arreglo bilateral» pero sin cronograma ni detalles.
Hong Kong sube, Shanghai cae
La ganancia del Hang Seng mientras el resto de China caía dibuja una señal clara: el dinero extranjero está rotando fuera del continental. Hong Kong opera con regulación diferente, acceso a capital internacional y menor exposición directa a restricciones tecnológicas estadounidenses. Cuando el riesgo sube, el dinero busca la salida menos expuesta.
Como ya publicamos en septiembre, la concentración en tech dentro del CSI 300 llegó al 27% del peso total del índice, el doble que un año atrás. Esa rotación violenta hacia mega-cap tech dejó al índice vulnerable: cuando tech cae, arrastra al resto con fuerza desproporcionada.

- CSI 300: -2,2%, mínimo desde agosto 2025 (13 meses)
- Star Market 50: -4,1%, mayor caída diaria en cinco semanas
- Hang Seng: +0,5%, único regional en verde
- Petróleo Brent: $101,02, presión inflacionaria vigente
Ganancias industriales ralentizan pero siguen sólidas
En contexto macro, las ganancias industriales de China sumaron CNY 5,27 billones entre enero y agosto de 2026, un alza interanual de 15,7% según datos oficiales. El ritmo bajó del 17,6% que marcaba el acumulado enero-julio. La desaceleración es marginal pero confirma que el impulso de principios de año perdió algo de fuerza.
El dato no cambia la narrativa de corto plazo: la pinza de energía cara y restricciones en IA pesa más que los fundamentales industriales. Mientras el petróleo siga por encima de $100 y Washington mantenga presión tecnológica, el continental seguirá expuesto a salidas de capital hacia plazas menos volátiles.
La extensión de la tregua comercial hasta enero da dos meses y medio de respiro, pero como vimos la semana pasada tras la cumbre, el mercado ya había descontado ese escenario. Lo que falta son señales concretas en los temas duros: transferencia tecnológica, acceso a chips de frontera, postura sobre Taiwán. Sin eso, cada nuevo dato negativo —petróleo, restricciones, yields— pesa el doble.