Nasdaq cae 1,4% tras revelar OpenAI ingresos $20.000 millones menores
Andrés Valcárcel · Mercados Financieros ·
Wall Street retrocede este jueves con semiconductores hundidos. La noticia sobre OpenAI se cruza con petróleo en $104 y bonos en máximos de 24 años.
El Nasdaq Composite opera con una caída del 1,4% este jueves 8 de octubre, mientras el S&P 500 retrocede 0,6% y el Dow Jones se mantiene prácticamente plano. La sesión —que aún no ha cerrado a las 19:22 UTC— marca el primer golpe serio al rally que llevó a ambos índices a máximos históricos el martes pasado, cuando el S&P 500 tocó los 7.824 puntos. El catalizador directo: Financial Times reportó que los ingresos anualizados de OpenAI son aproximadamente $20.000 millones inferiores a lo que la compañía había señalado previamente.
El ajuste que nadie esperaba
La cifra de OpenAI desinfló en pocas horas las expectativas sobre monetización del boom de inteligencia artificial. Los inversores habían apostado a que la demanda de infraestructura IA justificaba las valuaciones récord de chipmakers y proveedores cloud. Con un déficit de $20.000 millones sobre la mesa, esa narrativa se tambalea. Nvidia, AMD, Broadcom y Oracle —todas con exposición directa al gasto en IA— cerraron en rojo. El índice sectorial de semiconductores acumula una caída del 3%, el doble de lo que pierde el Nasdaq y el triple del S&P 500.

El timing no podía ser peor. El miércoles, Wall Street ya había retrocedido 0,2% con el <abbr title="Rendimiento de los bonos del Tesoro de Estados Unidos a 10 años">Treasury</abbr> a 10 años tocando 5,35%, su nivel más alto desde 2002. Hoy ese rendimiento cotiza en 5,30%, apenas por debajo del máximo, mientras el petróleo añade presión desde el otro flanco.
Petróleo a $104: ataques a buques y huracán
El Brent salta 4,54% hasta $104,75 por barril y el WTI avanza 4,53% a $92,28, en una sesión marcada por dos choques simultáneos de oferta. Primero, Saul Kavonic, jefe de investigación de energía en MST Marquee, advirtió que los ataques iraníes a buques en el estrecho de Ormuz han alcanzado su frecuencia más alta desde que comenzó el conflicto. Segundo, el huracán Isaías amenaza la producción del Golfo de México: un modelo de pronóstico citado por Reuters estima que hasta 11,2 millones de barriles podrían perderse durante la tormenta.
- Inventarios de crudo de EE.UU.: cayeron 3,2 millones de barriles en la semana terminada el 2 de octubre, contrario a expectativas de aumento.
- Ataques a buques: máximo histórico desde inicio del conflicto, según MST Marquee.
- Producción en riesgo: hasta 11,2 millones de barriles podrían perderse en el Golfo de México por el huracán.
Daniela Hathorn, analista senior de Capital.com, resumió el cambio de ánimo: «Los mercados han girado a posición defensiva esta mañana mientras tensiones renovadas en Medio Oriente, subida de precios de petróleo y rendimientos de bonos persistentemente elevados presionan el apetito por riesgo». La combinación es letal para valuaciones tech: inflación energética alimenta temores de nuevas subidas de tipos, lo que castiga el flujo descontado de ganancias futuras.

La trampa de tasas más energía
El <abbr title="Rendimiento de los bonos del Tesoro de Estados Unidos a 10 años">Treasury</abbr> a 10 años en 5,30% ya es noticia vieja: ayer tocó 5,35%, nivel no visto en 24 años. Lo nuevo es que ese coste de financiamiento se cruza ahora con petróleo por encima de $100 (el Brent lleva dos días consecutivos sobre esa marca psicológica). Precios elevados de energía alimentan la inflación subyacente, lo que aumenta la probabilidad de que la Fed suba tasas en su reunión del 27 y 28 de octubre. Los futuros de tipos ya descuentan un escenario más restrictivo que hace una semana.
Para las tecnológicas, que operan con múltiplos de <abbr title="Price-to-Earnings Ratio, relación entre precio de la acción y beneficio por acción">PER</abbr> elevados y crecimiento a largo plazo descontado en sus valuaciones, la ecuación se complica. Si el coste de capital sube y la rentabilidad esperada de la IA baja —como sugiere el ajuste de OpenAI—, el margen de error se estrecha. El VIX, índice de volatilidad, sube 3,9% a 15,66 puntos, señal de que el nerviosismo empieza a aparecer en las opciones.
Amplitud de mercado: el problema que no se ve
Los máximos nominales del S&P 500 el martes escondían una debilidad estructural. Según datos publicados en nuestra cobertura del miércoles, el 73% de los componentes del índice cotiza por debajo de su <abbr title="Media móvil simple de 50 sesiones, indicador técnico que suaviza el precio de un activo">media móvil de 50 días</abbr>. Eso significa que menos de 1 de cada 3 acciones participa del rally. Hoy esa fragilidad se hace explícita: mientras el S&P 500 pierde 0,6%, el índice de semiconductores se hunde 3%. La dispersión entre sectores es brutal.
| Índice | Variación % | Nivel |
|---|---|---|
| Nasdaq Composite | -1,4% | 27.153 |
| S&P 500 | -0,6% | 7.756 |
| Dow Jones | 0,0% | 51.166 |
| Semiconductores | -3,0% | — |
| VIX (volatilidad) | +3,9% | 15,66 |
El Dow Jones aguanta casi sin cambios porque su exposición a tecnología es menor y su peso recae en industriales, financieras y consumo. Pero el Nasdaq —donde se concentran los nombres de IA— no tiene ese colchón. Apple, Microsoft y Nvidia suman más del 21% del peso del S&P 500; cuando ellas caen, el índice va detrás aunque la mayoría de sus componentes se mantenga.

¿Qué viene ahora?
La sesión aún no ha cerrado, pero el daño está hecho. El rally de cuatro jornadas consecutivas que llevó al S&P 500 a máximos históricos el martes se detuvo en seco. Dos catalizadores —el ajuste de ingresos de OpenAI y la escalada del petróleo— se cruzaron en el peor momento posible, justo cuando los <abbr title="Rendimiento de los bonos del Tesoro de Estados Unidos">yields</abbr> del Tesoro cotizan en niveles que no se veían desde 2002. El presidente de la Fed, Kevin Warsh, ya había advertido en septiembre que «me sería difícil describir las condiciones financieras amplias como restrictivas», dejando claro que otra subida de tasas está sobre la mesa si la inflación no cede.
Con precios de energía escalando, inventarios de crudo cayendo y producción en riesgo por el huracán, el escenario para la reunión de la Fed del 27 de octubre se complica. Los inversores que apostaron a que el ciclo restrictivo había terminado ahora revalúan esa tesis. El cierre oficial de hoy —que se conocerá tras las 21:00 UTC— dirá si las pérdidas se profundizan o si aparecen compradores en los últimos minutos. Por ahora, el mercado ha decidido que cuatro días de euforia eran suficientes.