Wall Street cae porque la economía crece demasiado rápido

Andrés Valcárcel · Mercados Financieros · 2026-09-24

El S&P 500 perdió 0,75% el miércoles tras un PMI que marcó expansión récord en cinco años. El Treasury a 10 años tocó 5,135%, máximo desde 2007, y el mercado descuenta 60% de probabilidad de nueva alza en octubre.

El S&P 500 cayó 0,75% el miércoles hasta 7.706,03 puntos, mientras el Nasdaq se dejó 1,13% y el Dow Jones perdió 352 puntos (-0,68%). La razón: un dato de actividad económica sorpresivamente fuerte que, en vez de celebrarse, disparó el pánico sobre inflación y empujó el Treasury a 10 años hasta 5,135%, su nivel más alto desde julio de 2007.

La paradoja es clara. Los datos preliminares de <abbr title="Purchasing Managers' Index, indicador de actividad empresarial">PMI</abbr> de S&P Global para septiembre mostraron que la actividad del sector privado en EE.UU. se expandió al ritmo más rápido en más de cinco años, con mejoras tanto en servicios como en manufactura. El empleo creció al ritmo más fuerte desde 2022. En circunstancias normales, eso sería una buena noticia.

Por qué el crecimiento asusta

Pero estas no son circunstancias normales. El mismo sondeo reveló que los costos empresariales están saltando al ritmo más rápido en cuatro años, en parte por el petróleo más caro, según Chris Williamson, economista jefe de S&P Global Market Intelligence. La lectura del mercado: una economía que crece con fuerza mientras los costos se disparan es el cóctel perfecto para que la inflación se mantenga pegajosa.

Wall Street cae porque la economía crece demasiado rápido

Williamson lo dejó claro: esas presiones de costos «podrían significar que las empresas trasladarán costos más altos a clientes en próximos meses». Para un mercado que esperaba que la Fed pudiera moderar su ciclo de alzas, el mensaje fue brutal: la inflación no está controlada y el banco central tendrá que seguir subiendo tasas.

El Treasury a 5 años también perforó 5,036%, la primera vez por encima del 5% desde 2007. Rendimientos más altos en bonos encarecen el financiamiento para empresas y consumidores, frenan la economía y, sobre todo, socavan la valuación de acciones al ofrecer alternativas de renta fija más atractivas. El bono a 20 años ya había marcado récord el miércoles con 5,42%, su nivel más alto desde 1986.

Octubre y diciembre vuelven a la mesa

La semana pasada la Fed subió su tasa de corto plazo por primera vez en tres años. Antes del PMI del miércoles, el mercado asignaba probabilidades moderadas a nuevas alzas. Ahora los operadores cotizan casi 60% de probabilidad de otro aumento de 25 puntos básicos en la reunión de octubre (27-28 de octubre), mientras las probabilidades de otro movimiento en diciembre rondan 48%.

El contexto es relevante: la Fed acaba de iniciar un ciclo de alzas y el mercado estaba apostando a que sería breve. Los datos del PMI destrozan esa narrativa. Si la economía sigue creciendo con fuerza y los costos siguen subiendo, el banco central no tiene margen para pausar. Kevin Warsh, presidente de la Fed, no ha comentado públicamente sobre el dato, pero el mercado de futuros de tasas ya reaccionó por él.

Petróleo y estanflación

Wall Street cae porque la economía crece demasiado rápido

El factor energético complica el cuadro. El Brent cerró el miércoles con una subida de 3,86% hasta 103,08 dólares por barril, presionado por las preocupaciones de que la guerra con Irán mantenga el petróleo embotellado en Oriente Medio por mucho tiempo. Petróleo caro alimenta inflación directamente (combustibles) e indirectamente (costos de transporte y producción).

La combinación de tasas altas, petróleo en alza y crecimiento que alimenta inflación es el manual de la estanflación: precios subiendo mientras la economía se frena. Aún no estamos ahí, pero el mercado de bonos está cotizando ese riesgo. El contagio ya alcanzó a Japón, donde el bono a 10 años tocó máximos de 30 años este jueves por arrastre del sell-off en Treasuries.

Para quien opera acciones, la implicación es directa: mientras los bonos sigan subiendo, la presión bajista sobre <abbr title="Precio dividido por beneficio por acción, métrica de valoración">múltiplos</abbr> continuará. El VIX, índice de volatilidad, subió 6,8% este jueves, señal de que el nerviosismo persiste. La próxima reunión de la Fed está a cinco semanas; hasta entonces, cada dato de inflación y empleo será escrutado con lupa. Si el siguiente PMI confirma presiones de costos, las probabilidades de diciembre subirán por encima del 50%.