Bonos al 5.24% vuelven a competir con las acciones, según la lógica de Buffett
Andrés Valcárcel · Mercados Financieros ·
El bono a 10 años cerró el viernes cerca del máximo de 24 años. Por primera vez desde 2002, los Treasuries sin riesgo compiten de verdad con las acciones.
El bono del Tesoro a 10 años cerró el viernes 9 de octubre en 5.24%, apenas por debajo del máximo intradía de 5.36% alcanzado el miércoles 7 de octubre, el nivel más alto desde abril de 2002. Es la primera vez en casi 25 años que un inversor puede obtener más de 5% anual en deuda estadounidense sin asumir riesgo de crédito.

La advertencia que ya no aplica
En su carta a accionistas de 2020, Buffett escribió: «Los bonos no son el lugar donde estar en estos días. ¿Pueden creer que el rendimiento del bono a 10 años —0.93% a fin de año— había caído un 94% desde el 15.8% disponible en septiembre de 1981?» La crítica era clara: rendimientos patéticos que no compensaban ni la inflación ni el riesgo de reinversión.
Ese argumento funcionó durante dos décadas de <abbr title="There Is No Alternative, el eslogan que justificaba comprar acciones porque los bonos no daban nada">TINA</abbr>. Pero el bono a 10 años ha subido 1.10 puntos porcentuales en los últimos 12 meses, desde el 4.14% de octubre de 2025 hasta el nivel actual. Con la inflación <abbr title="Personal Consumption Expenditures, el indicador de inflación preferido de la Fed">PCE</abbr> núcleo en torno al 3%, el rendimiento real de los Treasuries ronda los 2.2 puntos porcentuales, el spread más amplio desde antes de la crisis financiera de 2008.
Berkshire acumula efectivo que ahora sí trabaja
Berkshire Hathaway mantiene $373 mil millones en caja y letras del Tesoro, según datos de la compañía. Con tasas superiores al 5%, esa posición defensiva genera más de $13 mil millones anuales en intereses sin asumir riesgo accionario. Si Berkshire reinvirtiera toda esa caja a la tasa actual del 10 años, el ingreso anual saltaría a casi $19.5 mil millones, cifra que supera las ganancias operativas de muchas empresas del S&P 500.
Greg Abel, CEO de Berkshire desde que Buffett se retiró a finales de 2025 (Abel asumió formalmente el 1 de enero de 2026), ha seguido reduciendo posiciones en Apple y otras participaciones mientras acumula liquidez. Durante 13 trimestres consecutivos, Berkshire vendió más acciones de las que compró, dejando la mayor reserva de efectivo de su historia justo cuando los bonos empezaron a pagar rendimientos atractivos.

El otro lado de la ecuación
Mientras los bonos ofrecen 5%+ sin riesgo, las acciones cotizan en niveles históricamente caros. El Buffett Indicator —capitalización bursátil total como porcentaje del PIB— marcó 236.4% en septiembre de 2026, casi tres veces el promedio histórico de 86%, según Dunham. Buffett ha señalado en el pasado que niveles por encima del 200% indican sobrevaloración significativa.
- Bono a 10 años: 5.24% sin riesgo de crédito, liquidez inmediata.
- Bono a 30 años: 5.73%, el nivel más alto desde 2002.
- Bono a 3 meses: 4.23%, tasa que supera la inflación en más de un punto.
- S&P 500: cotiza en 7,811 puntos con un múltiplo implícito que asume crecimiento sostenido de beneficios.
Kevin Warsh, presidente de la Fed desde mayo de 2026, subió las tasas en septiembre por primera vez desde 2023. John Williams, presidente de la Fed de Nueva York, señaló el 24 de septiembre que otra subida antes de fin de año es «una expectativa razonable». La emisión masiva de deuda del Tesoro ha sido el principal impulsor de los yields altos este año, más que la propia inflación, según Crestwood Advisors.
Lo que cambia para quien invierte
Por primera vez en casi 25 años, un inversor con aversión al riesgo puede construir un portafolio defensivo sin sacrificar retorno. Un bono del Tesoro a 10 años comprado hoy al 5.24% ofrece rendimiento nominal superior al crecimiento esperado de dividendos del S&P 500 en un entorno de valuaciones estiradas. La pregunta ya no es si los bonos tienen sentido, sino qué parte del portafolio asignarles.
| Instrumento | Rendimiento | Riesgo |
|---|---|---|
| Bono 10 años | 5.24% | Ninguno (crédito EE.UU.) |
| Bono 30 años | 5.73% | Duración (precio cae si tasas suben) |
| Bono 3 meses | 4.23% | Reinversión (tasa puede bajar) |
| S&P 500 (dividend yield implícito) | ~1.5% | Mercado + valuación |
Buffett escribió en 2017 que mantener bonos de alto grado en un portafolio «a menudo aumenta su riesgo» cuando los yields son bajos. El argumento era que un bono al 1% no compensa la pérdida de poder adquisitivo en un escenario inflacionario. Con yields superiores al 5% y la inflación controlada en torno al 3%, ese riesgo específico se ha reducido. El nuevo riesgo es de duración: si las tasas caen bruscamente por recesión, quien compró bonos largos verá pérdidas de capital al intentar vender antes del vencimiento.

Berkshire no ha dado señales de cambiar su estrategia. La compañía sigue priorizando liquidez sobre despliegue de capital, apostando a que la paciencia en un mercado caro terminará premiándose. Mientras tanto, esa montaña de efectivo genera más de un millón de dólares por hora en intereses, un colchón que Buffett nunca tuvo en las décadas previas de tipos cercanos a cero.