BofA prevé alza en octubre pese a que el mercado espera pausa
Andrés Valcárcel · Política Monetaria ·
Bank of America mantiene su pronóstico de subida de tasas el 28 de octubre pese a que mercados de predicción dan 86.5% de probabilidad a que la Fed mantenga tipos. La inflación de septiembre respalda el call, pero la incógnita es si Warsh mueve o solo habla.
Bank of America publicó este lunes una nota en la que mantiene su expectativa de que la Reserva Federal subirá 25 puntos básicos el próximo miércoles 28 de octubre. El detalle: los mercados de predicción cotizan 86.5%-87.5% de probabilidad de pausa (Kalshi y Polymarket), lo que deja a BofA en el bando minoritario de una apuesta casi solitaria.
El argumento del banco es directo: los datos de inflación de septiembre empeoraron desde la última reunión del <abbr title="Federal Open Market Committee, el comité que decide la política monetaria de la Fed">FOMC</abbr> y justifican acción inmediata. Según su análisis, el <abbr title="Personal Consumption Expenditures, índice preferido de la Fed para medir inflación">Core PCE</abbr> podría cerrar 2026 en 3.4% anual, muy por encima del objetivo de 2%.

La inflación de septiembre reabrió el debate
El CPI de septiembre, publicado el 14 de octubre, llegó a 3.7% anual (consenso esperaba 3.6%) y el Core CPI a 2.6% (versus 2.5% proyectado). La Fed de Cleveland proyecta que el Core PCE de septiembre —dato que aún no se publica oficialmente— rondará 3.09% anual, 109 puntos básicos por encima del target de política monetaria. Como ya publicamos, esos números dispararon temporalmente la probabilidad de alza: el CME FedWatch pasó de 20% a 44% en las horas posteriores al reporte.
Pero esa ventana se cerró rápido. Hoy, las apuestas de mercado están de vuelta en rangos bajos: 12%-15% de probabilidad de alza según Kalshi, Polymarket y CME. La volatilidad en nueve días —del 20% al 44% y luego al 12%— refleja que los operadores reaccionan más a señales verbales de funcionarios de la Fed que a los datos duros de inflación.
La pregunta que define todo: ¿quién es realmente Warsh?
El giro de 180 grados de Bank of America este año —de cero alzas esperadas en 2026 a tres alzas consecutivas— responde directamente a la llegada de Kevin Warsh como presidente de la Fed en mayo. Warsh ha usado un tono duro en conferencias de junio y septiembre, dejando la puerta abierta a movimientos adicionales si la inflación no cede. En junio, el banco proyectó tres alzas (septiembre, octubre y diciembre) basándose en esa retórica.
Pero ahora el propio BofA admite incertidumbre. En la nota del lunes, el analista Aditya Bhave escribió: «The decision boils down to who Chair Warsh really is... We have low conviction as to whether he is serious about bringing a 'sea change' to the Fed. But we're giving him the benefit of the doubt.» Traducción: el banco apuesta a que Warsh actuará como habla, aunque no está seguro.

Escenario alternativo: si pausa ahora, dos alzas después
Si la Fed mantiene tipos el 28 de octubre, BofA no baja los brazos: espera entonces dos alzas de 25 puntos básicos, una en diciembre de 2026 y otra en marzo de 2027. El argumento es que la mayoría del FOMC ya respaldó dos alzas este año en las proyecciones publicadas (el famoso <abbr title="Gráfico de puntos que muestra las expectativas individuales de cada miembro del FOMC sobre tipos futuros">dot plot</abbr> de septiembre), y si no las hacen ahora tendrán que hacerlas pronto.
Esa lógica plantea una pregunta práctica para quien opera: ¿realmente importa si la segunda alza es en octubre o en diciembre? Sí, porque el timing afecta expectativas sobre la curva de tipos. Una pausa en octubre puede interpretarse como señal de que la Fed está menos preocupada por la inflación de lo que dice, lo que podría presionar a la baja los rendimientos largos. Un movimiento en octubre, en cambio, confirmaría la narrativa hawkish y sostendría las tasas reales elevadas hasta fin de año.
Qué dicen los números del mercado
- Kalshi y Polymarket: 86.5%-87.5% de probabilidad de que la Fed mantenga tipos en octubre; 14%-15% de probabilidad de alza (datos actualizados hoy, lunes 19 de octubre).
- CME FedWatch: 20% de probabilidad de alza antes del CPI del 14 de octubre; saltó a 44% tras el dato caliente; hoy volvió a rango 12%-15%.
- Consenso de brokerages: solo 1 de 14 firmas consultadas el 12 de octubre esperaba alza en octubre (Bank of America); el resto proyectaba pausa o diciembre como próximo movimiento.
Los traders dan 81% de probabilidad a que ocurra al menos una alza más antes de fin de 2026, pero el desacuerdo está en cuándo. Esa divergencia entre «si habrá» (consenso dice sí) y «cuándo será» (mercado dice diciembre, BofA dice octubre) es donde se juega la operativa de corto plazo en bonos y futuros de tipos.
El contexto que falta: economía en auge y energía cara
BofA añade otro argumento en su nota: la economía nominal está en auge, lo que aumenta el riesgo de que el shock energético (el petróleo WTI cotiza hoy cerca de $97.56 y el Brent en $107.91) se transmita a precios más amplios. Si el crecimiento sigue fuerte, las empresas tienen margen para subir precios sin perder ventas, perpetuando la inflación elevada.
Ese argumento explica por qué BofA ve el Core PCE cerrando 2026 en 3.4% anual en su escenario base. Para que la Fed cumpla su mandato de 2%, necesitaría que la inflación caiga 140 puntos básicos en tres meses —sin recesión, sin destrucción de demanda—. Difícil, pero no imposible si los precios de energía retroceden o si el consumo se modera.
Si la Fed sube el 28 de octubre, el rango objetivo pasará de 3.75%-4.00% actual a 4.00%-4.25%. Eso dejaría la tasa de referencia en su nivel más alto desde 2007. Para quien opera bonos, derivados de tipos o acciones sensibles a financiamiento, esa diferencia de 25 puntos no es trivial: ajusta el descuento de flujos futuros y presiona márgenes en sectores apalancados.
La decisión del FOMC se conocerá el miércoles 28 de octubre a las 14:00 hora de Nueva York (19:00 UTC), seguida de la conferencia de prensa de Warsh a las 14:30. Hasta entonces, BofA seguirá siendo el outlier que apuesta contra el consenso. Si acierta, validará su lectura de que Warsh habla en serio. Si falla, quedará claro que el mercado leyó mejor las intenciones de la Fed que uno de los bancos más grandes de Wall Street.