Paulson defiende el hold pese a la mayor disidencia de la Fed en una década
Andrés Valcárcel · Política Monetaria · 2026-08-04
La presidenta de la Fed de Filadelfia dice que tasas en 3.5%-3.75% bastan para anclar inflación, mientras tres colegas votaron por subir la semana pasada. Es la primera triple disidencia desde 2016.
La presidenta de la Fed de Filadelfia, Anna Paulson, afirmó este martes en CNBC que el nivel actual de tasas de interés (3.5%-3.75%) es suficiente para llevar la inflación de vuelta al 2%. Su voto la semana pasada en favor de mantener tipos se produjo en la decisión más dividida del FOMC desde septiembre de 2016: tres presidentes regionales votaron en contra, exigiendo mayor restricción.
La reunión del 28 y 29 de julio terminó con un resultado de 9-3. Los tres disidentes —Beth Hammack (Cleveland), Neel Kashkari (Minneapolis) y Lorie Logan (Dallas)— pidieron subir las tasas de inmediato. Para Paulson, en cambio, su voto «no fue una decisión difícil». Su argumento: la política actual ya es «moderadamente restrictiva» y suficiente para anclar las expectativas inflacionarias en un plazo aceptable.

El cálculo de Paulson: inflación subyacente entre 2.4% y 2.8%
Según Paulson, si se excluyen los choques de energía, aranceles y otros factores temporales, la inflación subyacente estadounidense ronda el 2.4%-2.8%. El core PCE oficial marcó 3.3% en junio (dato publicado el 4 de julio por el Departamento de Comercio). La diferencia —entre medio punto y casi uno— representa, en la lectura de Paulson, el impacto residual de elementos que considera transitorios.
Ese cálculo implícito da forma a su postura: la Fed ya hizo lo suficiente para apretar, ahora solo falta tiempo. Sin embargo, advirtió que «si no vemos ese progreso, tenemos que estar abiertos a recalibrar la política monetaria». Traducido: si el core PCE no cae en los próximos meses, ella también podría cambiar de bando.
Tres disidentes con argumento opuesto: la restricción no alcanza
Del otro lado de la mesa está el argumento de Hammack, Kashkari y Logan. Los tres comparten diagnóstico: con la inflación por encima del objetivo durante cinco años consecutivos y el core PCE en 3.3%, la tasa neutral real —aquella que ni frena ni acelera la economía— podría ser más alta de lo que el comité supone. Si esa tasa neutral subió, entonces 3.5%-3.75% ya no es restrictivo; es apenas neutral o incluso acomodaticio en términos reales.
- Beth Hammack (Cleveland): «No estoy segura de que la inflación vuelva al 2% sin acción» y pidió al FOMC «actuar para acelerar el retorno de inflación PCE al objetivo del 2%».
- Neel Kashkari (Minneapolis): Aboga por «una serie potencial de pequeños movimientos de política» en lugar de esperar y luego actuar de forma más agresiva.
- Lorie Logan (Dallas): Advirtió que «cada mes de inflación por encima del objetivo agrava la tensión en presupuestos de familias y negocios estadounidenses».
Es la primera vez desde septiembre de 2016 que tres miembros del FOMC disienten con una visión unificada sobre la dirección de tasas. En aquel entonces, tres funcionarios votaron por mantener tipos mientras la mayoría los subía. Ahora el guion es inverso: tres quieren subir y nueve mantienen. El nivel de polarización, sin embargo, es equivalente.

El mercado ya descuenta que el hold no durará
Tras el comunicado del 29 de julio, la probabilidad implícita en futuros de tasas de un alza en la reunión de septiembre saltó por encima del 57%. El mercado lee la división 9-3 como señal de que el consenso interno está cerca de romperse. Si uno o dos miembros de la mayoría cambian de opinión —cosa que Paulson dejó abierta al decir que mantiene «una mente abierta» sobre futuros ajustes—, la próxima decisión podría ser 6-6 o incluso volcarse hacia el bando restrictivo.
El dato de core PCE de julio, que se publicará a principios de septiembre, será determinante. Paulson ya dejó claro que necesita ver «más progreso». Hammack, Kashkari y Logan tampoco ocultaron que volverán a votar por alza si la inflación no coopera. La pausa de tasas que Kevin Warsh logró sostener con nueve votos en julio podría no sobrevivir a agosto si los datos no mejoran.
La inflación estadounidense lleva cinco años por encima del objetivo del 2%. En junio, los precios de consumo estaban 20.8% más altos respecto a junio de 2021, según el Departamento de Comercio. Warsh ha repetido que «cinco años de inflación por encima del objetivo no pueden ser curados en nueve semanas». Paulson comparte ese diagnóstico de paciencia, pero con la amenaza implícita de tres votos disidentes que ya no esperan más.