Nuevos proyectos de GNL crecen un 14% pero no frenan la escasez por Ormuz

· Energía y Clima ·

La IEA proyecta que el suministro global de gas natural licuado caerá un 3% en 2026 y el mercado seguirá tenso hasta bien entrada 2027. Europa entra en invierno con almacenamiento al 75%, el nivel más bajo en más de una década.

El suministro global de <abbr title="gas natural licuado transportado en buques criogénicos">GNL</abbr> caerá un 3% en 2026, casi 20 Bcm menos que el año anterior, según proyecta la Agencia Internacional de Energía en su informe Global Gas Security Review 2026 publicado el 3 de noviembre. El mercado podría mantenerse tenso hasta bien entrada 2027 mientras Europa entra en la temporada de calefacción con los niveles de almacenamiento más bajos en más de una década.

La caída asume que los flujos por el Estrecho de Ormuz permanecen ampliamente interrumpidos al menos hasta fin de año. Entre marzo y octubre, las descargas de Qatar y Emiratos Árabes Unidos se redujeron en más de 60 Bcm, según la IEA. El cierre parcial del estrecho y los ataques a infraestructura regional cortaron el paso de cargamentos que antes representaban el 20% del suministro mundial, como ya publicamos en junio cuando Wood Mackenzie advirtió que la normalización no llegaría antes de verano 2027.

Producción fuera del Golfo sube, pero no alcanza

La producción de GNL fuera del Golfo Pérsico saltó un 14% interanual, más de 40 Bcm entre marzo y octubre, compensando dos tercios de la caída de entregas desde Qatar y EAU. América del Norte lideró el crecimiento. Aun así, la producción mundial de GNL cayó un 6% interanual en ese período, alrededor de 20 Bcm, porque los nuevos proyectos no lograron cubrir el hueco.

Nuevos proyectos de GNL crecen un 14% pero no frenan la escasez por Ormuz

Europa entra en invierno con el tanque a tres cuartos

El almacenamiento de gas de la Unión Europea alcanzó 74,6% de capacidad al 1 de noviembre, según datos de Gas Infrastructure Europe. El promedio histórico de cinco años para esa fecha ronda el 90%. La UE relajó su meta de noviembre a 80% (antes era 90%) tras cerrar el invierno 2025-2026 con los tanques al 28% de capacidad, bajando desde 34% un año atrás, de acuerdo con ACER.

La IEA proyecta que el suministro durante noviembre-marzo podría caer entre 10 y 25 Bcm interanual, según el ritmo de recuperación de los envíos por Ormuz. Si el invierno resulta más frío de lo normal o la demanda asiática compite por cada cargamento, el margen de seguridad de Europa podría comprimirse rápido.

Almacenamiento de gas en Europa vs. promedio histórico (1 noviembre 2026)
RegiónCapacidad actual (%)Promedio 5 años (%)Brecha (p.p.)
Unión Europea74,6~90-15,4
Alemania~60~85-25
Francia~78~92-14
Italia~76~88-12

El escenario replica en cierta medida la dinámica de 2022, cuando el gas europeo TTF tocó máximos por tensión de suministro y competencia con Asia. Hoy el Brent cotiza en $98,32, cerca de su pico de la semana pasada, mientras el ETF UNG (gas natural de EE.UU.) subió 0,86% en la última sesión registrada y BOIL (apalancado 2x) ganó 1,58%.

Competencia por cada cargamento

La falta de recuperación en los flujos del Golfo Pérsico ha intensificado la competencia entre Europa y Asia por suministro spot. Los precios regionales de GNL subieron a máximos desde la crisis 2022-2023, según la IEA. La agencia advierte que el mercado podría seguir ajustado bien entrada 2027 si el Estrecho de Ormuz no reabre de forma significativa.

Nuevos proyectos de GNL crecen un 14% pero no frenan la escasez por Ormuz

Para los traders de energía, la combinación de almacenamiento europeo bajo, oferta global restringida y demanda asiática firme mantiene el riesgo de volatilidad de precios elevado. La IEA no descarta que, si el clima invernal es severo o si surgen nuevas disrupciones, los precios puedan volver a niveles vistos en 2022. El carbón ya marcó demanda récord este año como válvula de escape ante el encarecimiento del gas, una dinámica que podría repetirse si la presión sobre el GNL persiste.

La próxima actualización trimestral de la IEA llegará en febrero. Hasta entonces, el mercado seguirá mirando dos variables: el ritmo de reapertura del Estrecho de Ormuz y las temperaturas en Europa y Asia durante diciembre y enero.