S&P 500 cumple 4 años de subida mientras los bonos pagan 5.2%
Andrés Valcárcel · Mercados Financieros ·
El mercado alcista del S&P 500 cumple su aniversario este lunes con una ganancia acumulada de 117%. La historia dice que continuará; los yields elevados de Treasuries sugieren que esta vez puede ser distinto.
El S&P 500 cerró el viernes con una ganancia acumulada de 117% desde el mínimo del 12 de octubre de 2022, cuando marcó 3,577 puntos. El lunes 12 de octubre cumple exactamente cuatro años de mercado alcista ininterrumpido. El viernes cerró en 7,811 puntos, sumando 0.6% en la sesión y 1.2% en la semana. Es el octavo mercado alcista más largo desde la Segunda Guerra Mundial y el sexto en magnitud de ganancia desde 1945.
La historia dice que este aniversario importa. Según datos de Truist, todos los mercados alcistas del S&P 500 desde 1957 que alcanzaron su cuarto cumpleaños continuaron después. El retorno promedio durante el quinto año es del 12%; la mediana, 15%. Ninguno se detuvo en este punto.
Yields como competencia real por primera vez en una década
Durante los últimos quince años, la <abbr title="Renta fija, como bonos del Tesoro">renta fija</abbr> prácticamente no existió como alternativa: con yields del Treasury entre 1% y 3%, la ecuación de riesgo-retorno favorecía abrumadoramente a las acciones. Hoy, con el bono a 10 años por encima del 5% y el de 30 años en 5.6%, esa lógica ya no es automática.
El costo de oportunidad cambió. Un inversor puede anclar rendimientos superiores al 5% anual sin volatilidad ni riesgo de mercado, frente a un S&P 500 que cotiza en múltiplos elevados y con concentración extrema en unas pocas mega-cap tecnológicas. Pimco ya advirtió que el bono podría tocar el 6%, un escenario que haría aún más atractiva la migración desde equities.

Amplitud débil: menos de la mitad del índice sigue el avance
El dato de ganancia acumulada del 117% esconde una fragilidad estructural: menos del 50% de los componentes del S&P 500 cotizan por encima de su promedio móvil de 200 días. Traducido: el rally está sostenido por un puñado de nombres, principalmente mega-cap tecnológicas vinculadas a <abbr title="Inteligencia artificial">IA</abbr>, mientras la base del mercado se rezaga.
Esa concentración es un problema cuando los yields suben. Los proyectos de <abbr title="Inversión en bienes de capital, como centros de datos">capex</abbr> en data centers, las recompras de acciones y las operaciones de M&A que eran rentables a tasas del 2-3% ya no lo son al 5-7%. El costo de capital sube y la viabilidad de la expansión disminuye, justo en el segmento que ha liderado el índice.
- S&P 500: ganancia de 117% desde octubre 2022; cierre viernes en 7,811 puntos.
- Treasury 10 años: 5.248% al cierre del viernes; tocó 5.36% el miércoles, máximo desde 2002.
- Amplitud del mercado: menos del 50% de componentes sobre su media móvil de 200 días.
- Déficit fiscal 2026: $1.993 billones, requiere financiamiento vía emisión de bonos.
- Precedente histórico: todos los mercados alcistas desde 1957 que cumplieron cuatro años continuaron.
Rotación defensiva ya en marcha
La semana del 7 de octubre marcó el primer retiro semanal de fondos de renta variable estadounidense desde el 16 de septiembre: salidas netas por aproximadamente $5.11 billones. En paralelo, fondos de bonos y de <abbr title="Fondos que invierten en instrumentos de muy corto plazo y alta liquidez">mercado monetario</abbr> registraron fuertes entradas. El flujo de capital habla más claro que cualquier titular: el dinero ya está buscando refugio en activos que pagan rendimientos ciertos.
Edward Jones, que mantiene una posición sobreponderada en renta variable, ha recortado el nivel de agresividad de su recomendación y aconseja «retirar algo de riesgo de la mesa». Mark Hackett, estratega jefe de Nationwide, intenta contener el pesimismo: «Cuatro años no es, por ninguna razón, aterrador respecto a un mercado alcista». Pero el tono defensivo delata que la narrativa cambió.

Qué vigila el mercado ahora
Las minutas de la Fed de septiembre muestran que la mayoría de los miembros anticipa otra alza de tasas antes de fin de año. Con el índice MOVE de volatilidad de bonos en niveles elevados y la curva 2-10 años todavía en terreno técnicamente frágil, la presión sobre equities no viene solo de los yields actuales sino de la expectativa de que suban más.
La guerra en Irán mantiene los precios del petróleo elevados, lo que sostiene la presión inflacionaria y alimenta el argumento para mantener las tasas altas. El déficit fiscal de $1.993 billones requiere financiamiento constante mediante emisión de Treasuries; a mayor oferta, mayores yields son necesarios para atraer compradores. Y mientras tanto, el quinto año del mercado alcista arranca sin el viento de cola de los anteriores.
El precedente histórico es claro: ningún mercado alcista que llegó a cuatro años se detuvo ahí. Pero tampoco ninguno enfrentó un contexto donde los bonos pagaran más del 5% y compitieran por capital de forma tan directa. Si los yields ceden conforme la inflación se normaliza, el rally puede extenderse sobre la base de ganancias corporativas. Si se mantienen altos o suben más, el liderazgo se estrechará, las valuaciones sentirán presión y la volatilidad aumentará. El aniversario no es el riesgo; lo que hagan los Treasuries en las próximas semanas, sí.