Curva de bonos se comprime a 17 bps, mínimo desde inicios de 2025
Andrés Valcárcel · Política Monetaria · 2026-09-27
El diferencial entre el Treasury a 10 y 2 años cayó a su nivel más bajo en 20 meses. La inversión de curva está a un paso y el mercado empieza a descontar estancamiento.
El spread entre el bono estadounidense a 10 años y el de 2 años se redujo a tan solo 17 puntos básicos la semana pasada, según datos de Bloomberg publicados este sábado. Es la brecha más pequeña desde principios de 2025 y sitúa al mercado a un paso de la <abbr title="situación en la que el bono a 10 años rinde menos que vencimientos más cortos, históricamente asociada con recesión">inversión de curva</abbr>, un fenómeno que los traders vigilan como señal de estancamiento económico.
La compresión de la curva llega en un momento en que los rendimientos de los Treasuries tocan máximos de casi dos décadas. El bono a 10 años operaba cerca del 5% el viernes 18 de septiembre, pero continuó subiendo durante la semana. El miércoles 23 de septiembre, los rendimientos en todas las vencencias alcanzaron máximos de la semana tras subastas débiles de bonos a 5 años. El jueves 24 de septiembre, el 10 años llegó a 5,22%, su nivel más alto desde 2007. Este domingo, a las 21:20 UTC, opera en 5,184%.
De 17 bps a la inversión: cronómetro técnico activado
Cuando el diferencial 10-2 años cae por debajo de cero, el mercado históricamente ha anticipado recesión en los siguientes 12 a 18 meses. Con 17 puntos básicos de margen, basta un repunte moderado en el rendimiento a 2 años —o una caída adicional en el 10 años— para que la curva se invierta. Esa señal pondría en cuestión la narrativa de aterrizaje suave que ha sostenido a las acciones durante meses.
El aplanamiento de la curva refleja una dinámica clara: el mercado descuenta que la Fed tendrá que mantener tasas altas por más tiempo para controlar la inflación, pero también empieza a dudar de que la economía aguante ese ritmo sin enfriarse de forma brusca. Como publicamos esta semana, el S&P 500 cerró el viernes con ganancias del 1,2% mientras el bono a 10 años tocaba máximos históricos, una divergencia que rompe correlaciones habituales.
Flujos masivos hacia bonos en septiembre
Aproximadamente $85 mil millones salieron de fondos de acciones hacia fondos de bonos durante septiembre de 2026, según datos de Infostream Global. El movimiento subraya un giro hacia la preservación de capital que contrasta con el optimismo de las bolsas. El Nasdaq 100 alcanzó un máximo histórico esta semana, incluso con los rendimientos al alza, según Advisor Perspectives.
Martha Gimbel, directora ejecutiva del Budget Lab de Yale, resume el panorama como un "caldo tóxico" en el que inflación, guerra, gasto en inteligencia artificial y déficit fiscal presionan los rendimientos simultáneamente. La deuda nacional estadounidense superó los $40 billones en agosto, según el Committee for a Responsible Federal Budget citado por Advisor Perspectives.
Bessent compra bonos, pero el mercado no responde
El Secretario del Tesoro Scott Bessent ha comprometido miles de millones de dólares en recompras de bonos para intentar bajar las tasas, un esfuerzo que Bloomberg describe como ineficaz hasta ahora. El programa de recompras, criticado por varios economistas, no ha logrado frenar el ascenso de los rendimientos ni estabilizar la curva.
Por su parte, Kevin Warsh, presidente de la Fed desde mayo de 2026, enfrenta la disyuntiva de seguir subiendo tasas para controlar la inflación o pausar antes de que la economía se enfríe demasiado. Según Bloomberg, la Reserva Federal puede encontrar necesario aumentar las tasas más de lo anticipado para desacelerar la economía. La próxima reunión de la Fed está programada para el 27 y 28 de octubre.
Qué vigila el mercado ahora
- Spread 10-2 años: cada movimiento por debajo de 15 bps aumenta la probabilidad de inversión técnica de curva en días o semanas.
- Volatilidad de bonos: el índice MOVE (equivalente al VIX para renta fija) está escalando, señal histórica de problemas en crédito corporativo.
- Subastas de Treasuries: demanda débil en próximas colocaciones aceleraría la venta y comprimiría aún más la curva.
- Datos de empleo y PCE: lecturas fuertes antes de la reunión de octubre justificarían otra alza de tasas, acercando la inversión de curva.
La paradoja persiste: el desempleo está en mínimos históricos, el boom de gasto en IA sostiene la actividad y el espectro de recesión se ha disipado, según Bloomberg. Pero el mercado de bonos descuenta un escenario distinto. Si la curva se invierte en las próximas semanas, la narrativa de aterrizaje suave tendrá que convivir con una señal técnica que históricamente no falla.
Advisor Perspectives resume la situación: aunque los bonos a 10 años muestran poco signo de dañar a los mercados de acciones o la economía real por ahora, su aumento aún se ve —correcta o incorrectamente— como benigno. Esa percepción puede cambiar si el spread sigue comprimiéndose hacia cero en las próximas sesiones.