Fed mantiene tipos en 3,75% con inflación en 3,7%

· Política Monetaria ·

Warsh frena el alza pese a que dos miembros votaron a favor. El petróleo por encima de $100 alimenta el debate sobre el retorno del 'Fed put'.

La Reserva Federal mantuvo sin cambios el rango objetivo de los fondos federales en 3,75%-4% el pasado miércoles, pese a que la inflación saltó de 3,4% en agosto a 3,7% en septiembre y el petróleo opera por encima de los $100 por barril por primera vez desde marzo. La votación del <abbr title="Comité Federal de Mercado Abierto, el órgano que fija la política monetaria de la Fed">FOMC</abbr> quedó 10 a favor y 2 en contra: Beth Hammack, presidenta de la Fed de Cleveland, y Lisa Cook disintieron a favor de subir 25 puntos básicos.

El presidente Kevin Warsh defendió la pausa con tres argumentos: la subida de septiembre —primera desde 2023— ya está ajustando las condiciones financieras, las expectativas de inflación siguen ancladas y la productividad más fuerte permite expansión sin sobrecalentamiento. Añadió que con un período "rico en información" por delante, la Fed no ve razón para apresurarse.

Fed mantiene tipos en 3,75% con inflación en 3,7%

Dos votos en contra y un dilema estructural

La disidencia de Hammack y Cook marca la primera división visible en el FOMC desde que Warsh asumió la presidencia en mayo. Ambas votaron por un alza inmediata de 25 puntos, aunque la Fed no publicó el detalle de sus argumentos en el comunicado oficial. Jeffrey Lacker, expresidente de la Fed de Richmond, expresó el jueves su sorpresa ante la inacción de una institución que lleva más de cinco años con inflación por encima del objetivo del 2%.

El contexto hace incómoda la pausa. El PIB del tercer trimestre creció 3,4% anualizado, según datos oficiales. La economía no muestra signos de desaceleración, pero la inflación volvió a acelerarse en septiembre impulsada por el encarecimiento de la energía: el Brent cotizó el viernes a $113,43/barril y el WTI a $104,12, niveles no vistos desde marzo y alimentados por la escalada de la crisis geopolítica en Oriente Medio que afecta la infraestructura energética de la región.

Yardeni: "alguien con alarma de incendio sonando"

Ed Yardeni, de Yardeni Research, publicó el jueves un análisis en el que califica la decisión de "desconcertante". Su frase resume el argumento: es como alguien de pie en una habitación con alarma de incendio sonando y humo bajo la puerta, insistiendo en más evidencia antes de llamar a bomberos. Yardeni sostiene que la Fed debería haber subido tipos el miércoles ante un crecimiento robusto y una inflación que se aleja del objetivo.

Warsh, en cambio, apuesta a que los datos de las próximas semanas —empleo, gasto personal, indicadores de manufactura— aclararán si la inflación de septiembre fue un bache transitorio ligado al petróleo o una aceleración más amplia. Negó que la proximidad de las elecciones de mitad de mandato del 5 de noviembre influyera en la decisión, señalando que la política no fue discutida en la reunión.

Fed mantiene tipos en 3,75% con inflación en 3,7%

El debate del 'Fed put' vuelve a Wall Street

Varios estrategas en Wall Street interpretaron la pausa como una señal de que el <abbr title="Doctrina implícita de la Fed de proteger los mercados financieros bajando tipos o inyectando liquidez ante caídas pronunciadas">Fed put</abbr> —la protección implícita del banco central a los activos financieros— ha regresado. La lógica: si la Fed congela tipos pese a inflación acelerándose y crecimiento fuerte, la prioridad parece estar en evitar disrupciones en los mercados, no en cumplir estrictamente el mandato de estabilidad de precios.

El bono del Tesoro a 10 años cotiza hoy a 4,929%, casi 12 puntos base por debajo del pico de 5% que tocó en septiembre. Goldman Sachs había anticipado en septiembre una alta probabilidad de alza cuando el rendimiento se acercaba al 5%, pero el mercado de bonos ha relajado esa expectativa tras la pausa del miércoles.

Diciembre como próxima prueba

La próxima reunión del FOMC está programada para el 8 y 9 de diciembre. Entre hoy y entonces, la Fed recibirá dos reportes de empleo —el de octubre sale el viernes próximo— y el dato de inflación de octubre, que se publica a mediados de noviembre. Si la inflación se mantiene en 3,7% o sube, y el empleo sigue firme, la división dentro del FOMC podría ampliarse más allá de los dos votos disidentes de esta semana.

La paradoja de Warsh es que una pausa diseñada para ganar tiempo y evaluar datos podría estar alimentando expectativas de que la Fed tolera inflación por encima del 2% con tal de no desestabilizar activos. La divergencia con el BCE, que también pausó tipos esta semana, se estrecha: ambos bancos centrales están en modo espera, aunque la inflación europea es más baja que la estadounidense.

Si el petróleo se sostiene por encima de $110 y el dato de inflación de octubre no baja, Warsh tendrá difícil justificar una nueva pausa en diciembre sin perder credibilidad frente a un segmento del FOMC que ya votó por endurecer. El mercado descuenta lo contrario: un alza casi segura y más restricción en 2027.