Waller anticipa más subidas de tasas y el mercado cae
Andrés Valcárcel · Política Monetaria ·
El gobernador de la Fed anticipó nuevas subidas de tasas pero dejó abierta una pausa en octubre. Wall Street opera en rojo mientras el bono a 30 años toca su nivel más alto desde 2002.
El gobernador de la Reserva Federal Christopher Waller señaló este jueves desde Estambul que espera alzas adicionales de tasas si los datos económicos continúan como se proyecta, pero dejó margen de maniobra sobre el calendario. La declaración llegó en un día en que Wall Street opera en rojo y el rendimiento del Tesoro a 30 años tocó 5,705%, su nivel más alto desde 2002.
El S&P 500 cotiza con una caída del 0,63% en la sesión de hoy, mientras el Nasdaq retrocede un 1,38% arrastrado por el sector de semiconductores tras reportes de que los ingresos anualizados de OpenAI son unos 20.000 millones de dólares menores de lo previamente señalado, según informó Financial Times. El Dow Jones se mantiene prácticamente plano con un descenso del 0,03%.

Más alzas vienen, pero no necesariamente consecutivas
Waller fue claro en su posición: «Si los datos económicos continúan como se espera, anticipo alzas adicionales para un retorno más rápido de la inflación al 2%», declaró en el foro del Banco Central de Turquía. Pero inmediatamente añadió un matiz que el mercado interpretó como señal de pausa: las alzas «no necesitan venir en reuniones consecutivas, pero deben estar en un período aceptable», según recogió The Globe and Mail.
La traducción práctica es directa: la reunión del 27 y 28 de octubre muy probablemente terminará sin cambios, manteniendo el rango en 3,75%-4%. Diciembre vuelve al centro del escenario. Los futuros de tipos ya reflejaban ayer una probabilidad del 85% de que llegue al menos una alza adicional antes de que termine el año, con diciembre como ventana más probable si empleo, <abbr title="Producto Interior Bruto, medida del crecimiento económico">PIB</abbr> e inflación se mantienen en la trayectoria actual.
Tres riesgos inflacionistas en el radar
Waller identificó tres fuentes de presión sobre los precios que justifican mantener una postura restrictiva más tiempo: los precios del petróleo elevados que podrían persistir hasta 2027 por la guerra con Irán, el gasto en infraestructura de <abbr title="Inteligencia Artificial">IA</abbr> que está presionando al alza los precios de tecnología y servicios clave, y aranceles adicionales que amenazan con crear una nueva ola inflacionaria.
El punto sobre IA merece atención: hasta hace unos meses el consenso era que la automatización y las ganancias de productividad derivadas de la inteligencia artificial ejercerían presión deflacionista. Ahora la Fed lo nombra explícitamente como factor de demanda que empuja precios al alza, en particular de semiconductores, energía y capacidad de computación. Un cambio de narrativa que los inversores en Big Tech están digiriendo con cautela.
- Petróleo: precios elevados por conflicto con Irán, con riesgo de persistir hasta 2027.
- IA: acumulación de infraestructura (chips, servidores, energía) presionando precios al alza.
- Aranceles: nuevas medidas comerciales generando inflación importada.

Yields en máximos y tech en rojo
El movimiento del bono a 30 años es la señal más clara de que el mercado tomó nota: con 5,705%, el <abbr title="Rendimiento o rentabilidad de un bono">yield</abbr> alcanzó este jueves su punto más alto desde 2002, reflejando expectativas de que las tasas se mantendrán altas por más tiempo. Ayer miércoles el bono a 10 años también tocó niveles elevados, mientras la sesión cerró con el S&P 500 en -0,22%.
La caída de hoy en el Nasdaq tiene un catalizador adicional: el reporte de Financial Times sobre OpenAI hizo que los inversores revaluaran el ritmo de monetización del sector. El Nasdaq 100 cayó 1,3% durante la sesión, amplificando el efecto de los comentarios de Waller. Tecnología enfrenta presión dual: yields más altos castigan las valuaciones de crecimiento, y dudas sobre ingresos en IA quitan soporte desde los fundamentales.
Qué vigilar hasta diciembre
Entre la reunión de octubre y la de diciembre habrá dos reportes de inflación, dos de empleo y al menos una actualización sobre <abbr title="Producto Interior Bruto">PIB</abbr>. La Fed necesita ver que la inflación no repunta, que el mercado laboral se mantiene sólido pero sin sobrecalentarse y que el crecimiento no se frena bruscamente. Si esos tres datos cooperan, diciembre traerá la siguiente alza.
El comité ya dejó clara su posición en la última ronda de proyecciones: 16 de 18 funcionarios ven al menos un incremento más este año. Cuatro de ellos anticipan dos. Waller acaba de confirmar que él está en ese grupo mayoritario, pero con la salvedad de que no va a forzar el timing si los datos no acompañan. Esa flexibilidad es lo único que separa a octubre de quedar marcado en rojo en el calendario de los traders.