BOJ: la junta se divide sobre el ritmo de subidas de tasas

Andrés Valcárcel · Política Monetaria · 2026-09-28

Las actas de julio revelan consenso para subir tasas preventivamente, pero la división en la junta frena las expectativas de aceleración. La inflación sigue bajo 2% y el mercado descuenta otra alza en octubre.

Las actas de la reunión de julio del Banco de Japón, publicadas este lunes, muestran que la junta acordó continuar elevando tasas de forma preventiva para evitar un endurecimiento abrupto más adelante. Pero la votación 8 a 1 de julio —con el miembro Hajime Takata en contra, exigiendo ya una alza a 1,25%— anticipó la grieta que se abrió en septiembre, cuando la junta aprobó esa misma subida con siete votos a favor y dos en contra.

El documento subraya que varios miembros consideran que la tasa actual de 1,25%, alcanzada el 18 de septiembre, permanece por debajo del rango neutral. Con la inflación subyacente acercándose al objetivo del 2% y condiciones financieras aún acomodativas, los policymakers enfatizaron tomar acciones preventivas contra riesgos alcistas de precios. La clave está en el ritmo: un miembro advirtió que el endurecimiento podría acelerarse si los riesgos de inflación se intensifican.

Votación dividida, mensaje ambiguo

La votación de julio mantuvo la tasa en 1,0% con ocho votos a favor y solo Takata en contra, quien ya pedía ir a 1,25%. Dos meses después, el 18 de septiembre, la junta movió la tasa a ese nivel pero con dos disidentes: Toichiro Asada y Ayano Sato, ambos nombrados este año por la primera ministra Sanae Takaichi para frenar un endurecimiento demasiado agresivo. La aritmética es clara: de consenso casi unánime en julio a una mayoría ajustada en septiembre.

Esa aceleración contrasta con las expectativas de mercado que, según los minutos, proyectaban alzas «aproximadamente cada seis meses». En la práctica, el banco central ha ajustado cada trimestre desde que terminó la <abbr title="Programa masivo de compra de bonos para estimular la economía">flexibilización cuantitativa</abbr> en marzo de 2024. La inflación básica de agosto, que excluyó alimentos frescos, bajó a 1,7% desde el 1,8% de julio —el primer descenso en cuatro meses pero aún por debajo del target por séptimo mes consecutivo.

BOJ: la junta se divide sobre el ritmo de subidas de tasas

Por debajo de neutral, pero sin prisa

Varios miembros señalaron en julio que la tasa de política permanece por debajo del rango neutral —el nivel teórico que ni estimula ni frena la economía. Ese dato sugiere margen para seguir subiendo sin frenar el crecimiento. Pero la presencia de Asada y Sato, ambos reflacionistas, complica la velocidad: si la inflación se mantiene contenida, la facción moderada de la junta puede exigir pausas entre ajustes.

El bono japonés a 10 años tocó 3,055% el pasado jueves, su nivel más alto en 30 años, impulsado por el sell-off de Treasuries en EE.UU. y por las expectativas de que el BOJ continúe endureciendo. Según datos de futuros citados en ese artículo, el mercado asigna una probabilidad del 84% a que el banco central acelere con una alza de 50 puntos básicos en octubre. Pero los minutos de julio no respaldan esa intensidad: hablan de «reducir gradualmente la acomodación», no de un giro brusco.

Implicación para carry trades y próxima decisión

La tensión sobre el ritmo importa porque el yen sigue débil y los <abbr title="Estrategia que consiste en pedir prestado en una moneda de bajo interés para invertir en activos de mayor rendimiento">carry trades</abbr> abiertos suman, según Morgan Stanley citado en un análisis previo, USD 500 mil millones. Si el BOJ acelera en octubre con +50 pb, esas posiciones enfrentan costos de financiación más altos y pueden deshacerse de golpe. Si en cambio la división interna obliga a pausar o a subir solo +25 pb, el carry sigue barato.

BOJ: la junta se divide sobre el ritmo de subidas de tasas

Los minutos revelan que al menos un miembro advirtió sobre acelerar el endurecimiento si los riesgos de inflación se intensifican. Pero con la inflación básica cayendo en agosto y el dato anual aún en 1,9% —por debajo del 2% objetivo—, ese escenario no se ha materializado. La próxima reunión del BOJ en octubre dirá si el gobernador Kazuo Ueda mantiene el ritmo trimestral o cede ante Asada y Sato para espaciar las alzas. Un cálculo simple: si el BOJ sube 25 pb cada tres meses, llegaría al 2,0% en menos de un año; cada seis meses tardaría el doble. La aritmética es conocida; la política interna de la junta, no tanto.